- La propuesta, de casi 68 millones de euros, no salió adelante tras el voto en contra anunciado por Vox.
- El PP defiende que el expediente incluía inversiones en barrios, seguridad ciudadana y obligaciones económicas municipales.
La modificación presupuestaria de casi 68 millones de euros llevada al pleno ha terminado abriendo un nuevo choque entre PP y Vox en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. La votación no salió adelante después de que Vox mantuviera su rechazo a la propuesta, una posición que ya había justificado por lo que considera una falta de consenso y una gestión opaca de los fondos públicos.
Tras el resultado del pleno, el Partido Popular ha difundido una valoración en la que acusa a Vox de haber bloqueado una modificación que, según los populares, era necesaria para financiar inversiones en barrios, reforzar la seguridad ciudadana y atender obligaciones económicas del Ayuntamiento. El PP sostiene que el expediente incluía actuaciones en asfaltado, aceras, alumbrado público, edificios municipales, instalaciones deportivas y medios para Policía Local y Protección Civil.
Los populares también señalan que la modificación contemplaba partidas para salarios, atrasos retributivos, cotizaciones sociales, proveedores y contratos municipales. En esa línea, el Grupo Popular afirma que Vox “ha decidido votar con la izquierda para bloquear inversiones, servicios públicos y pagos esenciales del Ayuntamiento”.
El PP asegura además que intentó evitar el choque antes del pleno. Según su versión, el Gobierno municipal ofreció retirar la modificación del orden del día si Vox aceptaba abrir una negociación inmediata sobre los presupuestos municipales y alcanzar un acuerdo en un plazo de diez días. Esa vía no prosperó y la votación terminó cayendo en la sesión plenaria.
La respuesta popular llega después de que Vox defendiera su voto en contra al considerar que la modificación presupuestaria se había planteado sin el consenso necesario dentro del gobierno de coalición. El PP rechaza esas acusaciones y sostiene que las dudas sobre la gestión económica no pueden utilizarse para paralizar la acción municipal.
La modificación presupuestaria queda, por ahora, sin aprobar tras el rechazo del pleno. El expediente incluía partidas destinadas a inversiones, servicios y obligaciones económicas municipales que deberán abordarse mediante nuevas propuestas o futuras negociaciones entre los grupos políticos.
