Residencias más pequeñas y con enfoque familiar: así será el nuevo modelo de atención a mayores

residencia mayores

¿Cómo será en el futuro vivir en una residencia de mayores en la Comunidad de Madrid? Si prospera el modelo que ya se está implantando en varios municipios, la respuesta se alejará del esquema tradicional. Espacios más reducidos, con unidades de convivencia que simulan el ambiente de un hogar, y una atención más personalizada son algunas de las claves de los nuevos centros puestos en marcha por el Gobierno regional a través del llamado Plan Velocidad.

Alcalá de Henares, junto con San Lorenzo de El Escorial, Móstoles, Coslada, Alcorcón, Pozuelo de Alarcón, Leganés y San Agustín de Guadalix, ya cuenta con alguno de estos 18 centros asistenciales activos. En ellos se ofrecen servicios de alojamiento, alimentación, cuidado personal, atención psicológica y social, rehabilitación, peluquería, podología o transporte, entre otros. Todo, orientado a mejorar la calidad de vida de personas mayores o en situación de dependencia.

La iniciativa comenzó con la creación de 32 residencias y otros tantos centros de día, mediante un sistema de colaboración público-privada. Ahora, la Comunidad prepara una segunda fase aún más ambiciosa: la construcción de 40 nuevas residencias y 40 centros de día antes de 2030, con una inversión prevista de 500 millones de euros.

Hasta la fecha, 85 ayuntamientos madrileños han mostrado su interés en acoger estos nuevos recursos sociales. Cada uno de ellos tendrá capacidad para 150 residentes y 50 usuarios en el centro de día. Pero más allá de las cifras, la novedad está en el enfoque: un diseño arquitectónico que abandona los grandes complejos para apostar por espacios más cálidos, organizados en pequeños grupos de convivencia.

El reto, según fuentes del Ejecutivo regional, es ofrecer un entorno más humano, menos institucionalizado y mejor adaptado a las necesidades emocionales y funcionales de las personas atendidas.

Salir de la versión móvil