- Residentes alertan de la presencia de ratas, incluidas crías, en un área cercana a viviendas y contenedores.
- Reclaman al Ayuntamiento una poda urgente de árboles y limpieza de matojos para frenar la situación.
La preocupación por la salubridad y la seguridad en el Parque Campo del Ángel vuelve a estar en el centro de las quejas vecinales. En las últimas semanas, residentes de la zona han alertado de la proliferación de ratas en un espacio donde la maleza y las ramas de los árboles se acumulan cerca de los edificios. Según relatan, la situación ha empeorado al observarse ahora ejemplares jóvenes, lo que apunta a que la colonia sigue reproduciéndose.
Los vecinos explican que la presencia de roedores es más evidente por la noche, cuando se perciben movimientos entre las ramas. “Ahora se ven pequeñitas, porque estarán pariendo. Se ve por donde están por la noche porque se mueven las ramas”, relata uno de los residentes en mensajes remitidos a este medio. La falta de actuación, señalan, está contribuyendo a que el problema se consolide con el paso del tiempo.
A esta preocupación se suma la falta de mantenimiento de la vegetación en el parque. Varias ramas de árboles cercanos alcanzan ya la altura de las viviendas colindantes y, según denuncian, existe el riesgo de que puedan llegar a introducirse en las casas. También señalan que la acumulación de matojos y la cercanía de los contenedores de basura a los troncos de los árboles favorecen la presencia de los animales.
Los residentes piden al Ayuntamiento una intervención inmediata que combine la poda de los árboles y el desbroce de la zona con medidas de control de plagas. “Si ya que están las ratas y no se han preocupado mucho, al menos sanearan los árboles y todos los matojos que hay, también estaríamos más seguros”, reclama el mismo vecino.
No es la primera vez que los vecinos del Campo del Ángel ponen sobre la mesa problemas vinculados al mantenimiento de este espacio verde. Hace unos meses ya denunciaron la proliferación de ratas en las copas de los árboles, algunos de los cuales alcanzan la altura de una sexta planta y cuyas ramas se extienden hasta las ventanas de los edificios cercanos. En aquel momento, el Ayuntamiento informó de que se estaban llevando a cabo actuaciones de control, aunque los residentes consideran que las medidas resultaron insuficientes.
La combinación de falta de poda y proliferación de roedores genera una creciente preocupación por la salud pública y la convivencia en el barrio. A la espera de una respuesta municipal más contundente, los afectados insisten en que la solución pasa por una actuación integral y urgente que evite que la situación se agrave en los próximos meses.

















