- La remodelación ha transformado este enclave en un espacio de convivencia con más sombra, juegos infantiles y mejoras en la accesibilidad.
- La actuación busca dinamizar la zona y mejorar la conexión peatonal entre el Casco Histórico y el barrio de la Estación.
Tras meses de obras, la Plaza de San Lucas vuelve a abrir sus puertas con una imagen renovada. Lo que antes era un espacio de paso sin apenas uso se ha convertido en un punto de encuentro con zonas de sombra, áreas infantiles y una mejora sustancial en la accesibilidad. El proyecto, financiado con Fondos Europeos Next Generation, ha supuesto una inversión de más de 1,3 millones de euros y forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística impulsado en la ciudad.
El nuevo diseño de la plaza busca potenciar su atractivo como lugar de esparcimiento y mejorar la movilidad peatonal. Se han instalado pérgolas con vegetación, siguiendo el modelo de la Plaza de la Paloma, y se han habilitado espacios de descanso con bancos y nuevo mobiliario urbano. También se han creado dos áreas de juegos infantiles y un pequeño quiosco para revitalizar la zona.
Además, se ha llevado a cabo una intervención en la movilidad del entorno con la construcción de un paso peatonal elevado entre la calle Eras de San Isidro y la plaza. Esta medida no solo facilita el acceso de los viandantes, sino que también contribuye a reducir la velocidad del tráfico en la Vía Complutense, descongestionando puntos clave como la glorieta de San Isidro y la Plaza de Atilano Casado.
La sostenibilidad ha sido otro eje clave de la reforma. Toda la iluminación de la plaza se ha sustituido por tecnología LED y se han instalado placas solares para suministrar energía al quiosco, apostando por un modelo más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
La ubicación de la plaza, enmarcada en un entorno patrimonial de gran valor, ha sido tenida en cuenta en el diseño. Con la remodelación, los visitantes pueden disfrutar de una mejor panorámica de la Iglesia de Santa María la Mayor, la Capilla de las Santas Formas y la fachada trasera del Colegio del Rey. También se han integrado los restos arqueológicos de la antigua muralla y el jardín del Palacio de los Casado, reforzando su presencia en el conjunto urbano.
«La Plaza de San Lucas va a dejar de ser un lugar sólo de paso, desangelado y sin vida, para transformarse en nuevo espacio de estancia, de recreo y de encuentro en pleno corazón de Alcalá», ha declarado la alcaldesa Judith Piquet durante la inauguración. La regidora ha destacado que este tipo de actuaciones responden a una estrategia global de recuperación de espacios públicos, con la que se busca hacer de Alcalá una ciudad más habitable y accesible para sus vecinos.
Con la reapertura de la Plaza de San Lucas, se da un paso más en la regeneración urbana del centro histórico, sumándose a otras recientes mejoras en calles y plazas. El Ayuntamiento mantiene su apuesta por proyectos que contribuyan a revitalizar la ciudad y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.









