- La iniciativa plantea actuar en la seguridad y la accesibilidad del paso situado junto al centro comercial Carrefour Espartales.
- El pleno también escuchó las propuestas del Consejo de Participación Infantil, que reclamó “más espacios para el juego y el encuentro” y “más naturaleza”.
El Pleno de la Junta Municipal del Distrito IV aprobó por unanimidad el 26 de marzo una moción del Colectivo Espartales Unidos para mejorar la seguridad y la accesibilidad en el puente sobre la A-2 situado junto al centro comercial Carrefour Espartales. La iniciativa salió adelante en una sesión en la que también fueron aprobadas todas las mociones debatidas, según la información difundida por el propio colectivo.
La propuesta se centra en una de las conexiones más visibles del entorno de Espartales, un paso utilizado por vecinos que se desplazan a pie entre distintas zonas del barrio y el área comercial próxima. La mejora de este enlace afecta a cuestiones muy concretas de la vida diaria, como la movilidad peatonal, la accesibilidad para personas con movilidad reducida y las condiciones de seguridad en un punto de paso sobre una de las principales vías de entrada y salida de la ciudad.
Junto a esa moción, la sesión incluyó la intervención de las consejeras y consejeros de Participación Infantil en la Junta Municipal del Distrito IV. Durante su participación, las niñas y niños expusieron varias propuestas para el barrio, entre ellas la necesidad de contar con “un barrio donde vivir sin miedo ni preocupaciones”, con “más espacios para el juego y el encuentro” y con “ciudades pensadas para las personas, no solo para los coches”.
Las propuestas trasladadas al pleno también reclamaron “más naturaleza: árboles, sombras y zonas verdes” y “espacios con agua para jugar y refrescarse”, además de “huertos urbanos y más plantas”. Se trata de demandas vinculadas al uso cotidiano del espacio público y a la necesidad de contar con entornos más confortables, especialmente en barrios residenciales donde las zonas estanciales, la sombra y la presencia de vegetación condicionan de forma directa la vida vecinal.
Otro de los puntos planteados por los representantes infantiles fue la “mejora y mantenimiento de los espacios deportivos, actualmente deteriorados y sucios”. La referencia apunta al estado de instalaciones que forman parte del día a día de muchos menores y familias, y pone sobre la mesa una cuestión habitual en el ámbito vecinal: la diferencia entre disponer de equipamientos y mantenerlos en condiciones adecuadas para su uso continuado.
En su intervención también pidieron “actividades, juegos y fiestas para niñas y niños”, una propuesta ligada a la convivencia y al refuerzo de la vida comunitaria en el barrio. La participación infantil en este tipo de órganos permite incorporar al debate público una mirada centrada en el uso real de parques, plazas, caminos escolares y espacios deportivos, con demandas muy vinculadas a la experiencia cotidiana de quienes viven el barrio a esa escala.
La sesión del 26 de marzo dejó así dos asuntos principales en el Distrito IV: por un lado, el respaldo unánime a una moción centrada en la mejora de un punto concreto de conexión en Espartales; por otro, la exposición de una batería de propuestas infantiles sobre seguridad, naturaleza, juego y mantenimiento urbano. Ambas cuestiones apuntan a un mismo eje de fondo: cómo adaptar el espacio público a un uso más seguro, accesible y habitable para la vida diaria del barrio.
