- El vaso grande de la piscina del Parque O’Donnell y dos vasos de El Val han sido precintados.
- El Ayuntamiento no ha informado oficialmente sobre el motivo de los cierres, que se producen tras resoluciones anteriores por presencia de Pseudomona Aeruginosa.
La temporada de verano avanza en Alcalá de Henares con las piscinas municipales como uno de los principales focos de atención vecinal y política. Este viernes 18 de julio, fuentes consultadas por El Complutense han confirmado el precinto del vaso grande de la piscina del Parque O’Donnell, así como del vaso grande y el de chapoteo de la piscina de El Val.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha ofrecido información oficial sobre el motivo de estos cierres parciales, lo que incrementa la incertidumbre en un contexto que, según denuncian distintos grupos de la oposición, está marcado por la falta de transparencia. Estos nuevos precintos se producen después de que se hiciera pública en el Pleno del 15 de julio la existencia de tres resoluciones de clausura el pasado 1 de julio, motivadas por la detección de niveles elevados de Pseudomona Aeruginosa en varias piscinas, de acuerdo con lo expuesto en esa sesión.
La cronología de los hechos, según la versión trasladada por los grupos de la oposición en el Pleno, comenzó con la apertura de las piscinas municipales el 28 de junio. Las muestras del agua se habrían tomado el día anterior, y los resultados, conocidos el 1 de julio, motivaron resoluciones de clausura para vasos de El Val y El Juncal. Sin embargo, dichas resoluciones no se ejecutaron, tal y como denunciaron las portavoces de Más Madrid y el PSOE, Rosa Romero y Blanca Ibarra.
Romero indicó que los análisis detectaron entre 2 y 8 unidades formadoras de colonias por cada 100 ml de agua, cuando la normativa sanitaria establece que la presencia de esta bacteria debe ser cero. «¿Qué seguridad podemos ofrecer como institución si no se cumplen nuestras propias resoluciones sanitarias?», cuestionó en su intervención. Por su parte, Ibarra afirmó que la concentración de bacterias superaba hasta 80 veces el límite permitido, y calificó de imprudente haber abierto las piscinas sin esperar a conocer los resultados.
Desde el Gobierno municipal, el concejal Víctor Acosta (Vox), presidente del organismo Ciudad Deportiva, reconoció durante su intervención en el Pleno la presencia de bacterias en las muestras previas a la apertura, aunque matizó que el agua no había sido utilizada por bañistas en ese momento. También indicó que las resoluciones de clausura no llegaron a su organismo, razón por la que no fueron ejecutadas.
El Ejecutivo local defiende que encargó contraanálisis de urgencia que habrían confirmado la calidad del agua. No obstante, según los grupos de la oposición, estos informes no han sido difundidos ni remitidos a sus portavoces, lo que ha motivado nuevas críticas por lo que consideran una gestión poco transparente.
Ante esta situación, el Grupo Municipal Socialista anunció el 18 de julio la presentación de una denuncia formal ante la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid. Según su comunicado, esta acción se fundamenta en las declaraciones de los representantes del Gobierno municipal durante el Pleno, en las que se reconoció que las piscinas se abrieron sin contar con los resultados definitivos de las analíticas.
El PSOE sostiene que a día de hoy no ha tenido acceso a las analíticas previas ni posteriores al precinto, ni tampoco a los contraanálisis mencionados por el Gobierno local. Además, ha solicitado el acceso urgente a todas las pruebas realizadas en la piscina del Parque O’Donnell y en el resto de instalaciones municipales. También ha anunciado la apertura de un canal para recoger testimonios de vecinos que pudieran haberse visto afectados por el uso de las piscinas.
Con los vasos precintados en El Val y O’Donnell, y las resoluciones de clausura conocidas sobre El Juncal, las tres piscinas municipales de verano han estado afectadas en mayor o menor medida por decisiones de cierre, ejecutadas o no. Desde la oposición insisten en la necesidad de acceder a los informes analíticos y reclaman mayor transparencia sobre las condiciones higiénico-sanitarias. Mientras tanto, la incertidumbre de los vecinos continúa en aumento ante la falta de comunicados oficiales que aclaren el estado actual del agua ni el alcance de los precintos.










