- Los rojillos visitan este domingo a Las Palmas Atlético (12:00 h, hora canaria) en plena racha de confianza.
- El martes 28, recibirán en El Val al Tenerife en una noche de Copa con sabor grande.
Viaje largo, mochila ligera y la ilusión intacta. El RSD Alcalá pone el reloj en hora canaria para una doble cita que puede marcar el ánimo del vestuario. Primero, Las Palmas Atlético en el Anexo; después, el Tenerife en la Copa en casa. Dos duelos unidos por un mismo mensaje desde dentro: competir sin mirar el escudo rival.
El equipo viaja con las ideas claras. Izan, voz autorizada del vestuario, lo explicó con su tono sereno pero firme: “Son filiales, gente joven, con un físico muy bueno, con calidad, pero nosotros vamos allí a jugar de tú a tú e intentar ponérselo difícil”. Nada de complejos. El Alcalá llega con buenas sensaciones y con el objetivo claro de seguir sumando para consolidarse en la parte alta de la tabla.
El desplazamiento a las islas tiene su propio ritual: vuelo de madrugada, sesión ligera al aterrizar y concentración en modo partido. Los técnicos insisten en el plan: ritmo controlado, líneas juntas y cabeza fría en un campo donde la pelota corre más de lo que parece. En el vestuario, la consigna es clara: evitar intercambios de golpes y exprimir cada oportunidad a balón parado.
Mientras tanto, el horizonte inmediato se tiñe de Copa del Rey. El martes 28, El Val se vestirá de gala para recibir al Tenerife en una eliminatoria que devuelve la magia del torneo a Alcalá. Izan lo sabe bien: “A todos nos gusta viajar. Significa que estás en una categoría más alta y eso como futbolistas nos tiene que gustar. Pero el viaje tiene que ser realmente para traernos los tres puntos”. Y después, soñar en casa.
El centrocampista complutense también habló de la afición, ese motor que no entiende de kilómetros: “Llevo toda la vida aquí, ya sé de la magnitud de esta afición que nos va a apoyar en todos los encuentros que puedan. Darles las gracias y nos vemos el domingo”. Palabra de alguien que siente los colores.
