- Gonzalo García abrió el marcador en el minuto 71 y Pablo García cerró el triunfo en el descuento con un golazo desde fuera del área.
- La selección de David Gordo mantiene el liderato del grupo A con 21 puntos, cinco más que Finlandia, a falta de tres jornadas.
España Sub-21 sacó adelante en Alcalá de Henares un partido más duro de lo previsto y derrotó este martes por 2-0 a Kosovo en la séptima jornada de la fase de clasificación para el Europeo de 2027. El equipo de David Gordo dominó casi todo el encuentro, pero no encontró el camino hasta el tramo final, cuando Gonzalo García rompió la resistencia visitante y Pablo García remató el trabajo ya en el descuento.
La selección española tuvo enfrente a un rival incómodo, bien cerrado atrás y dispuesto a sobrevivir con orden y a correr cada vez que encontraba un error. Kosovo levantó un muro con cinco defensas, redujo espacios por dentro y empujó a España a un partido espeso, de mucha posesión y poco remate. La Sub-21 mandaba con balón, pero durante muchos minutos jugó lejos del gol.
El encuentro, disputado en el Centro Deportivo de Alcalá de Henares ante más de 2.300 espectadores, devolvió además a la Sub-21 a la ciudad complutense quince años después de su última visita. El contexto no era menor: España llegaba líder del grupo A y con la posibilidad de dar un paso casi definitivo hacia el Europeo que en 2027 organizarán Albania y Serbia.
En la primera parte, el dominio español fue claro, aunque demasiado plano. Fer López apareció con frecuencia entre líneas y Gonzalo García intentó fijar centrales, pero a la selección le faltó velocidad para desmontar el bloque kosovar. El balón circulaba, España acumulaba metros y presencia en campo rival, pero sin convertir esa superioridad territorial en ocasiones limpias.
Kosovo, mientras tanto, no renunció del todo al ataque. Cada pérdida española era una invitación al contragolpe, y en una de esas acciones obligó a Fran González a intervenir con seguridad. También Dren Zeqiri avisó con un disparo desde la frontal que pasó cerca del poste, una señal de que el partido seguía abierto pese al dominio de la Rojita.
Antes del descanso, Gonzalo García rozó el gol en una falta directa que exigió al portero Laurent Seji. Fue una de las pocas acciones realmente claras de una primera mitad en la que España tuvo el control, pero no el filo. El 0-0 al descanso retrataba bien el guion: superioridad local, atasco ofensivo y una Kosovo cada vez más cómoda dentro de su plan de resistir.
David Gordo agitó el partido tras el intermedio. Dio entrada a Pablo García para buscar más desborde y verticalidad, y con el paso de los minutos también aparecieron Jan Virgili y Peio Canales para elevar el ritmo. España siguió atacando con paciencia, aunque esta vez con más profundidad, especialmente por la izquierda, donde empezó a encontrar grietas en la defensa balcánica.
El premio llegó en el minuto 71. Álex Valle encontró a Pablo García dentro del área, el bético insistió tras un primer rechace y puso un balón tenso casi sobre la línea de gol para que Gonzalo García solo tuviera que empujarlo. El delantero del Real Madrid volvió a aparecer en el momento decisivo y confirmó su buen momento después del doblete que ya había firmado ante Chipre.
El 1-0 cambió el paisaje. España jugó con más soltura, Jan Virgili empezó a desbordar con continuidad y el equipo encontró por fin espacios. Aun así, el segundo gol no cayó de inmediato porque Laurent Seji sostuvo a Kosovo con varias intervenciones de mucho mérito, entre ellas una triple parada de gran nivel que evitó que el partido quedara sentenciado antes.
Ese margen mantuvo la incertidumbre hasta el final. Kosovo se estiró en busca del empate y obligó también a Fran González a intervenir en los últimos minutos para proteger la ventaja española. La Sub-21 no tenía cerrado el partido y seguía necesitando una acción más para evitar un final incómodo.
Esa acción llegó ya en el descuento, y fue de mucho nivel. Con Kosovo volcado, Pablo García cazó una transición, levantó la cabeza y soltó un zurdazo lejano que sorprendió al meta rival adelantado y se coló en la escuadra. Un golazo para cerrar la noche en Alcalá de Henares y para poner brillo a una victoria que costó mucho más de lo que indica el marcador.
El triunfo deja a España con 21 puntos al frente del grupo A, cinco por encima de Finlandia, segunda clasificada, cuando restan tres jornadas para el cierre de la fase. No fue un partido brillante, pero sí una victoria de peso: de las que exigen paciencia, oficio y pegada para desmontar a un rival que vino a incomodar y lo consiguió durante más de una hora.
La Sub-21 sale de Alcalá de Henares más cerca del Europeo y con la sensación de haber superado una prueba menos vistosa que otras, pero igual de importante. En este tipo de partidos, los que se atascan, los que no se rompen, los que obligan a insistir sin perder la calma, también se mide el nivel real de un equipo que quiere estar en la cita continental de 2027.







