- La moción plantea una Mesa de Convivencia para abordar las quejas vecinales por ruido y saturación en el centro de la ciudad.
- Los socialistas registran además dos mociones sobre el uso de espacios municipales por asociaciones y la situación de las escuelas infantiles.
El próximo Pleno ordinario del 21 de abril incluirá tres mociones del Grupo Socialista centradas en cuestiones que afectan al día a día de la ciudad. Aunque abordan ámbitos distintos, las iniciativas comparten un mismo eje: la convivencia urbana, el funcionamiento del tejido asociativo y la situación de un servicio público tan sensible como la educación infantil de primer ciclo.
La primera de esas propuestas se centra en el Casco Histórico y plantea la creación de una Mesa de Convivencia vinculada al futuro Plan Estratégico de Turismo. La iniciativa parte de una cuestión que lleva tiempo presente en el debate local: cómo compatibilizar el atractivo patrimonial y turístico del centro con las condiciones de vida de quienes residen en esa zona.
Según expone el PSOE, esa mesa estaría integrada por vecinos, hosteleros, entidades culturales, comercio local, personal técnico municipal y grupos políticos. La idea es que funcione como un espacio estable de diálogo y no como una respuesta puntual, con capacidad para analizar problemas concretos y trasladar propuestas al futuro planeamiento turístico de la ciudad.
Entre los asuntos que los socialistas sitúan como prioritarios aparece la contaminación acústica. En su planteamiento, la mesa debería abordar de forma preferente las quejas vecinales relacionadas con el ruido y la saturación del centro, una cuestión que, según señalan, viene siendo denunciada desde hace tiempo y que se habría reflejado en mediciones con superaciones de los niveles permitidos.
En ese contexto, el Grupo Socialista defiende que la planificación turística no puede desligarse de la realidad cotidiana del Casco Histórico. “La planificación turística no puede hacerse de espaldas a la realidad diaria de quienes viven en el Casco Histórico. Escuchar a la ciudadanía es imprescindible para encontrar soluciones eficaces y duraderas”, señalan los socialistas en el texto remitido sobre la moción.
La propuesta plantea además que las conclusiones de esa mesa no queden en un mero intercambio de posiciones, sino que se traduzcan en medidas concretas, con calendario, y que pasen a formar parte del propio Plan Estratégico de Turismo. El trasfondo de la moción es claro: ordenar mejor la convivencia en una zona especialmente expuesta a la presión turística y hostelera sin cuestionar el valor patrimonial y económico que esa actividad tiene para la ciudad.
La segunda moción cambia de ámbito, pero vuelve a situarse en el terreno de la vida cotidiana y de la relación entre administración y ciudadanía. En este caso, el PSOE pone el foco en las dificultades que, según denuncia, están encontrando numerosas asociaciones para utilizar espacios municipales con los que desarrollar sus actividades.
El Grupo Socialista sostiene que no se trata de incidencias aisladas, sino de una situación de carácter estructural que estaría afectando al funcionamiento ordinario de parte del tejido asociativo. Entre los problemas que enumera figuran denegaciones sin una justificación clara, cambios comunicados a última hora y cancelaciones de actividades que ya habían sido autorizadas previamente.
Ese tipo de situaciones, según la formación, genera consecuencias directas para las entidades afectadas. No solo complica la organización de actos, reuniones o actividades abiertas al público, sino que puede acarrear también perjuicios económicos y dificultar la continuidad de proyectos impulsados desde asociaciones vecinales, culturales o sociales.
“Una ciudad que presume de participación no puede poner trabas a quienes la hacen posible en el día a día”, sostienen los socialistas. A partir de ese diagnóstico, la moción plantea varias medidas: la elaboración y publicación de un protocolo detallado de cesión de espacios, la obligación de motivar las resoluciones que se adopten y una mejora de la información disponible sobre la ocupación de instalaciones municipales.
La intención, según se desprende del texto, es dotar de mayor transparencia y seguridad jurídica a un procedimiento que afecta de forma directa a la participación ciudadana organizada. La cesión de espacios públicos, especialmente en una ciudad con una red asociativa amplia, no es una cuestión menor, ya que condiciona la actividad cultural, social y vecinal que se desarrolla fuera de la programación estrictamente institucional.
La tercera moción se refiere a las escuelas infantiles y enlaza con un debate más amplio que trasciende el ámbito local. El PSOE sitúa su propuesta en el contexto de la huelga convocada en el sector para denunciar la precariedad laboral y la falta de recursos, y subraya la importancia del ciclo de 0 a 3 años como una etapa decisiva en el desarrollo de los menores.
En su planteamiento, los socialistas reclaman respaldo institucional a las trabajadoras y trabajadores de este ámbito y piden a la Comunidad de Madrid una actualización de la normativa vigente. Entre las medidas que enumeran figuran la mejora de las ratios, la garantía de que haya dos profesionales en el aula y el avance hacia un sistema más homogéneo y equitativo.
La moción incorpora además una reivindicación de financiación suficiente para la red pública y un plan de mejora de infraestructuras. Junto a ello, también insta al Gobierno de España a avanzar en una regulación estatal específica para el primer ciclo de educación infantil, un terreno en el que las competencias y los marcos normativos siguen siendo objeto de debate entre administraciones.
El PSOE enmarca esta propuesta en una doble dimensión: la educativa y la laboral. Por un lado, pone el acento en la calidad del servicio que reciben los menores y sus familias. Por otro, recuerda que se trata de un sector con fuerte presencia femenina y con condiciones laborales que, a su juicio, siguen siendo especialmente precarias.
“Hablar de educación infantil es hablar de igualdad de oportunidades desde la base. No puede sostenerse un sistema de calidad sin condiciones laborales dignas ni recursos suficientes”, concluyen los socialistas.







