- El dispositivo monitoriza la temperatura corporal y emite alertas ante riesgos de golpe de calor.
- Se trata de una experiencia piloto en colaboración con una empresa japonesa especializada en tecnología sanitaria.
Un grupo reducido de operarios del servicio de limpieza viaria de Alcalá de Henares lleva días trabajando con una pulsera en la muñeca. A simple vista, podría pasar por un reloj deportivo. Pero el dispositivo, parte de un programa piloto impulsado por el Ayuntamiento, cumple una función muy distinta: detectar cambios anómalos en la temperatura corporal para prevenir golpes de calor durante la jornada laboral.
La iniciativa, desarrollada junto a la empresa concesionaria del servicio, Valoriza, y la firma japonesa especializada en tecnología sanitaria Biodata Bank, busca explorar nuevas formas de protección frente al estrés térmico en entornos de trabajo al aire libre.
La pulsera, denominada Heat Warning Watch (modelo Canaria Plus), mide el flujo de calor corporal en tiempo real y emite alertas cuando detecta variaciones que podrían suponer un riesgo para la salud. La intención es que, ante una señal de aviso, los trabajadores puedan interrumpir su actividad o reorganizar los turnos en función del calor.
“Esta iniciativa nos permite avanzar hacia un modelo de limpieza más moderno, eficaz y humano”, ha declarado el concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez. “Apostamos por la tecnología no solo para mejorar el servicio, sino para proteger a quienes lo prestan. Su salud es prioritaria, especialmente en verano”.
Desde el consistorio se enmarca esta prueba en su estrategia de innovación en los servicios públicos. Por ahora, se trata de un despliegue limitado, a la espera de analizar los resultados y valorar su posible extensión a todo el personal de limpieza viaria.
Sin embargo, la propuesta no ha estado exenta de críticas. El PSOE de Alcalá ha cuestionado públicamente la utilidad del sistema y su alcance real, señalando en redes sociales que solo se han distribuido “14 pulseras para 300 trabajadores” y que el dispositivo “no avisa a nadie en caso de emergencia” ni cuenta con localización GPS.
Mientras tanto, el proyecto piloto sigue en marcha y en fase de evaluación. El verano avanza, y con él, la necesidad de encontrar fórmulas eficaces para proteger a quienes trabajan a pie de calle bajo temperaturas extremas.
