- El plan activado por el Ayuntamiento ha generado opiniones divididas sobre su impacto real en los barrios.
- Mientras el Gobierno municipal habla de “rigor y responsabilidad”, el PSOE les acusa de «maquillar la ineficacia de su gestión».
- Encuesta | ¿Crees que el plan de desbroce ha mejorado realmente el estado de las zonas verdes en Alcalá?
Primero fue el barrio de El Olivar. Vecinos y vecinas fueron los primeros en alzar la voz en mayo para denunciar que su único parque municipal, construido hace apenas tres años, se había convertido lo que definían como «un manglar»: cardos que superaban los dos metros, caminos tomados por la maleza y zonas de juego infantil rodeadas de espinas. “No hay derecho, pagamos los mismos impuestos”, decía una residente a El Complutense.
Las quejas no tardaron en multiplicarse por toda la ciudad. A mediados de junio, el Ayuntamiento activó un plan de choque para desbrozar zonas verdes y espacios públicos. El concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez, justificó la intervención alegando un crecimiento inusual de vegetación por las lluvias de primavera. Según el Consistorio, se movilizaron todos los recursos disponibles —incluyendo las dos empresas contratistas del servicio— y se intervinieron más de 1,3 millones de metros cuadrados entre alcorques, parques y parcelas públicas.
Pero el anuncio institucional no calmó el malestar. Apenas unos días después, la ONG SEREM Emergencias denunciaba con imágenes el estado de uno de los accesos peatonales al Hospital Príncipe de Asturias, cubierto de vegetación seca. Y el 22 de junio, un incendio en una parcela pública sin desbrozar en Espartales Norte —a escasos metros de viviendas del Plan Vive— encendía definitivamente las alarmas.
La parcela, de titularidad pública y clasificada como dotación para futuros equipamientos, ardió con rapidez ante la mirada de los vecinos, que aún días después seguían percibiendo el olor a quemado. Colectivos como Espartales Unidos compartieron imágenes de otras parcelas supuestamente ya desbrozadas donde aún se acumulaban restos de maleza seca y basura. “¿Esto es lo que llaman un desbroce?”, se preguntaban en redes.
Más allá del deterioro visual o la falta de accesibilidad, los vecinos también habían alertado sobre las posibles consecuencias para la salud. En distintos barrios se han registrado quejas por la proliferación de ratas, garrapatas y otros parásitos, así como por picaduras e infecciones en mascotas.
Algunas familias han expresado su temor ante el potencial riesgo de lesiones causadas por caídas o espinas en caminos invadidos por vegetación. La sensación de riesgo crece especialmente en entornos cercanos a colegios, viviendas o parques, justo cuando las altas temperaturas elevan el peligro de incendios.
En este contexto, el PSOE de Alcalá ha lanzado una dura crítica al plan de choque. El grupo socialista acusa al equipo de Gobierno (PP y VOX) de “maquillar” una actuación que, a su juicio, no ha ido más allá de reorganizar trabajadores ya existentes sin reforzar realmente el servicio. “Una vez más, PP y VOX demuestran que su gestión se basa en desvestir un santo para vestir a otro”, apuntan.
Según el PSOE, no se ha producido ninguna contratación nueva y la reasignación de personal ha provocado desorganización en otros servicios, como el mantenimiento de parques y la limpieza viaria. También critican lo que consideran una “inflación de cifras” por parte del concejal de Medio Ambiente: “El próximo paso será contar briznas de hierba para seguir inflando el globo vacío”, ironizan.
“La labor de un gobernante no está en hacerse fotos, sino en la eficacia de sus decisiones y su utilidad para la ciudadanía, algo que brilla por su ausencia en la gestión del equipo de Gobierno PP-VOX que ya sufren los vecinos, atónitos ante la degradación progresiva de sus barrios”, apuntan desde el grupo. Como ejemplo, recuerdan que durante el episodio de la borrasca Filomena se destinaron 700.000 euros para devolver la ciudad a la normalidad en cuestión de días. “Cuando hay voluntad política y gestión eficiente, se actúa con contundencia”.
Desde el equipo de Gobierno, el concejal de Medio Ambiente y portavoz adjunto del Partido Popular, Vicente Pérez, ha respondido defendiendo el plan de actuación. Según Pérez, el plan “está prácticamente finalizado y ha permitido mejorar notablemente el estado de la ciudad”.
El edil sostiene que se han intensificado las labores de limpieza y desbroce con una intervención que supera ya los 2 millones de metros cuadrados, entre zonas verdes y parcelas públicas, además de más de 4.900 alcorques desbrozados. “Mientras ellos mienten, nosotros trabajamos con rigor y responsabilidad”, ha zanjado.
Mientras tanto, la ciudad sigue dividida entre quienes defienden los avances del plan y quienes siguen viendo maleza, basura y riesgos en su entorno. La polémica permanece abierta, alimentada por nuevas imágenes, declaraciones cruzadas y un verano que apenas ha comenzado.










