- El paso sobre las vías de la calle Luis Astrana Marín reabre al tráfico tras la renovación completa de la estructura
- La nueva estructura incorpora una acera de 3,4 metros y medidas antivandálicas, aunque el paso peatonal se habilitará más adelante
El puente de la calle Luis Astrana Marín recupera por fin la normalidad después de meses de desvíos, atascos puntuales y cambios de rutina para miles de conductores. La obra, situada en un punto muy utilizado para cruzar las vías y enlazar barrios, se ha convertido este año en una de esas infraestructuras de las que solo se habla cuando faltan. Ahora, Adif anuncia que el paso superior se pondrá en servicio este martes 23 de diciembre.
La reapertura llega tras varios aplazamientos respecto al calendario inicial. El puente se cerró al tráfico el 4 de febrero de 2025, con una previsión de finalización en agosto. Más tarde, el horizonte se desplazó a noviembre y, con el otoño ya consumido, el calendario volvió a moverse hacia el final de año. Con el anuncio de Adif, la circulación rodada se restablecerá de forma efectiva en la víspera de las fechas con más desplazamientos en la ciudad.
La actuación ha consistido en levantar y renovar por completo el paso superior sobre el corredor ferroviario, en el tramo donde la infraestructura cruza cuatro vías. La nueva estructura tiene 33,8 metros de longitud y se apoya en dos vanos: uno principal de 25 metros, que salva el espacio central de las vías, y un segundo vano de 8 metros.
Ese vano más corto está diseñado para mejorar la permeabilidad transversal bajo la estructura, facilitando el paso peatonal por el entorno y reforzando la conexión entre los dos márgenes de la calle. En la práctica, se busca que el puente no sea solo una “carretera elevada” para coches, sino un punto de cruce más amable dentro del tejido urbano.
La principal novedad de esta renovación es la incorporación de una acera en el lado norte del puente, con 3,4 metros de ancho. El objetivo es que el cruce deje de ser exclusivamente para vehículos y pueda utilizarse también a pie, una demanda habitual en este eje de movilidad. No obstante, Adif precisa que la acera peatonal se encuentra en fase final de ejecución y que entrará en servicio en una segunda fase.
En lo que respecta al tráfico rodado, el paso superior se reabre con dos carriles de 3,5 metros cada uno. La infraestructura contará además con barreras de contención y elementos antivandálicos, una medida pensada para mejorar la seguridad y proteger la estructura en una zona con tránsito continuo.
Adif enmarca el trabajo en un “hito técnico” por el tamaño de la estructura y por la complejidad de ejecutar la obra en pleno casco urbano manteniendo el servicio ferroviario. Parte de los trabajos, según la entidad, se han programado en horario nocturno para compatibilizar la intervención con la circulación de trenes.
Más allá del impacto local, la obra se integra en un programa de mayor alcance ligado al corredor Madrid–Zaragoza de la red ferroviaria convencional. Adif trabaja en la adaptación del trazado a futuras circulaciones de autopista ferroviaria, un tipo de tren de mercancías que transporta semirremolques o cajas de camiones sobre vagones para reducir el tráfico pesado por carretera.
Dentro de ese plan, la entidad ha señalado una inversión de 265 millones de euros destinada a mejorar la señalización, ampliar vías de apartado y aumentar el gálibo en 26 túneles y 40 pasos superiores. En la Comunidad de Madrid, el programa incluye quince pasos superiores, entre los que se encuentra el de Luis Astrana Marín.
En paralelo, Adif también relaciona esta actuación con otras intervenciones que se desarrollan en el Corredor del Henares. Entre ellas figura la remodelación de la estación de Cercanías de Alcalá de Henares, actualmente en marcha, además de trabajos ya completados para renovar el sistema de señalización y gestión del tráfico. La entidad ha indicado asimismo que avanza la tramitación para redactar el proyecto de reordenación de vías y andenes en las estaciones de La Garena y Soto del Henares.
Con la reapertura al tráfico del puente de Daganzo, el entorno recupera una conexión directa muy utilizada entre el barrio del Chorrillo y el área del Parque O’Donnell y el centro urbano. La atención vecinal se desplaza ahora a la segunda fase: la habilitación definitiva del itinerario peatonal, que completará el cambio más visible de una obra pensada, en teoría, para coser la ciudad a ambos lados de las vías.
El puente de la calle Luis Astrana Marín recupera por fin la normalidad después de meses de desvíos, atascos puntuales y cambios de rutina para miles de conductores. La obra, situada en un punto muy utilizado para cruzar las vías y enlazar barrios, se ha convertido este año en una de esas infraestructuras de las que solo se habla cuando faltan. Ahora, Adif anuncia que el paso superior se pondrá en servicio este martes 23 de diciembre.
La reapertura llega tras varios aplazamientos respecto al calendario inicial. El puente se cerró al tráfico el 4 de febrero de 2025, con una previsión de finalización en agosto. Más tarde, el horizonte se desplazó a noviembre y, con el otoño ya consumido, el calendario volvió a moverse hacia el final de año. Con el anuncio de Adif, la circulación rodada se restablecerá de forma efectiva en la víspera de las fechas con más desplazamientos en la ciudad.
La actuación ha consistido en levantar y renovar por completo el paso superior sobre el corredor ferroviario, en el tramo donde la infraestructura cruza cuatro vías. La nueva estructura tiene 33,8 metros de longitud y se apoya en dos vanos: uno principal de 25 metros, que salva el espacio central de las vías, y un segundo vano de 8 metros.
Ese vano más corto está diseñado para mejorar la permeabilidad transversal bajo la estructura, facilitando el paso peatonal por el entorno y reforzando la conexión entre los dos márgenes de la calle. En la práctica, se busca que el puente no sea solo una “carretera elevada” para coches, sino un punto de cruce más amable dentro del tejido urbano.
La principal novedad de esta renovación es la incorporación de una acera en el lado norte del puente, con 3,4 metros de ancho. El objetivo es que el cruce deje de ser exclusivamente para vehículos y pueda utilizarse también a pie, una demanda habitual en este eje de movilidad. No obstante, Adif precisa que la acera peatonal se encuentra en fase final de ejecución y que entrará en servicio en una segunda fase.
En lo que respecta al tráfico rodado, el paso superior se reabre con dos carriles de 3,5 metros cada uno. La infraestructura contará además con barreras de contención y elementos antivandálicos, una medida pensada para mejorar la seguridad y proteger la estructura en una zona con tránsito continuo.
Adif enmarca el trabajo en un “hito técnico” por el tamaño de la estructura y por la complejidad de ejecutar la obra en pleno casco urbano manteniendo el servicio ferroviario. Parte de los trabajos, según la entidad, se han programado en horario nocturno para compatibilizar la intervención con la circulación de trenes.
Más allá del impacto local, la obra se integra en un programa de mayor alcance ligado al corredor Madrid–Zaragoza de la red ferroviaria convencional. Adif trabaja en la adaptación del trazado a futuras circulaciones de autopista ferroviaria, un tipo de tren de mercancías que transporta semirremolques o cajas de camiones sobre vagones para reducir el tráfico pesado por carretera.
Dentro de ese plan, la entidad ha señalado una inversión de 265 millones de euros destinada a mejorar la señalización, ampliar vías de apartado y aumentar el gálibo en 26 túneles y 40 pasos superiores. En la Comunidad de Madrid, el programa incluye quince pasos superiores, entre los que se encuentra el de Luis Astrana Marín.
En paralelo, Adif también relaciona esta actuación con otras intervenciones que se desarrollan en el Corredor del Henares. Entre ellas figura la remodelación de la estación de Cercanías de Alcalá de Henares, actualmente en marcha, además de trabajos ya completados para renovar el sistema de señalización y gestión del tráfico. La entidad ha indicado asimismo que avanza la tramitación para redactar el proyecto de reordenación de vías y andenes en las estaciones de La Garena y Soto del Henares.
Con la reapertura al tráfico del puente de Daganzo, el entorno recupera una conexión directa muy utilizada entre el barrio del Chorrillo y el área del Parque O’Donnell y el centro urbano. La atención vecinal se desplaza ahora a la segunda fase: la habilitación definitiva del itinerario peatonal, que completará el cambio más visible de una obra pensada, en teoría, para coser la ciudad a ambos lados de las vías.










