- La piscina del Polideportivo Municipal de El Val vuelve a estar operativa tras su cierre preventivo por contaminación bacteriana.
- Los análisis confirman que el agua ya cumple con los estándares sanitarios, pero los usuarios exigen más controles y transparencia.
El vaso grande de la piscina cubierta del Polideportivo Municipal de El Val ha reabierto sus puertas después de que el Ayuntamiento decretara su clausura preventiva tras detectar niveles no permitidos de la bacteria Pseudomonas Aeruginosa.
La decisión de cierre, que generó preocupación entre los usuarios, se tomó el pasado 14 de febrero después de que los análisis del Laboratorio Municipal confirmaran la presencia del microorganismo en concentraciones superiores a lo establecido por la normativa sanitaria vigente.
Durante los días de cierre, se llevaron a cabo una serie de medidas correctoras para eliminar la bacteria y garantizar la seguridad de los bañistas. Se reforzó el sistema de filtrado y desinfección del agua, ajustando los niveles de cloro y otros productos desinfectantes. Además, se realizaron limpiezas exhaustivas en la instalación y se intensificaron los controles microbiológicos para asegurar el cumplimiento de la normativa sanitaria.
Según fuentes municipales, estas medidas han sido efectivas y los análisis recientes confirman que los valores han vuelto a la normalidad, lo que ha permitido la reapertura del vaso grande. La Concejalía Delegada de Salud ha asegurado que se mantendrán controles periódicos para evitar nuevos episodios similares.
La clausura temporal ha despertado el malestar de los usuarios habituales, quienes han cuestionado la falta de información detallada sobre el problema y han solicitado mayor transparencia en la gestión de incidencias sanitarias en las instalaciones deportivas municipales.
Algunos clubes deportivos que utilizan la piscina para sus entrenamientos han expresado su preocupación por la posible repetición de este tipo de situaciones y han pedido que se intensifiquen las inspecciones para prevenir nuevos contratiempos.
Desde el Ayuntamiento insisten en que la seguridad de los usuarios es prioritaria y en que se mantendrán los protocolos de seguimiento para garantizar el cumplimiento de los estándares sanitarios. No obstante, este incidente ha puesto sobre la mesa el debate sobre la necesidad de mejorar la comunicación entre la administración y los ciudadanos en cuestiones relacionadas con la gestión de espacios públicos.
Con la reapertura del vaso grande, los vecinos y vecinas de Alcalá podrán retomar sus actividades acuáticas con normalidad. Desde el Ayuntamiento han asegurado que se mantendrán los controles sanitarios para prevenir futuros incidentes, mientras que algunos usuarios han expresado su interés en que se refuercen las inspecciones y la comunicación sobre el estado de las instalaciones.










