- Mejora integral de pavimentos, accesibilidad y mobiliario urbano dentro del plan municipal “Alcalá mejora sus barrios”.
- La intervención unificará jardineras laterales, incorporará nuevos bancos y dejará listo el sustrato para futuras plantaciones.
La actuación llega para corregir el deterioro acumulado de una acera con uso intenso y visibilidad en su entorno, donde los baches, el desgaste del bordillo y la discontinuidad de las zonas ajardinadas han ido condicionando la movilidad cotidiana. El Ayuntamiento enmarca esta intervención en el programa “Alcalá mejora sus barrios”, una línea de trabajos que busca actualizar pavimentos, mobiliario y accesibilidad en diferentes puntos de la ciudad.
El contrato supera los 240.000 euros y prevé un plazo de ejecución de tres meses. El proyecto combina renovación de materiales, reorganización del espacio peatonal y preparación del arbolado y jardinería para una fase posterior de plantación ornamental. La premisa es ganar continuidad, seguridad y comodidad en los itinerarios a pie, especialmente en cruces y tramos de mayor tránsito.
Entre las principales tareas figura el cambio integral del pavimento de la acera, la sustitución del bordillo de enlace con la calzada y la instalación de bancos nuevos como refuerzo del mobiliario urbano. En paralelo, las jardineras laterales anexas a la calzada —hasta ahora fragmentadas en diez piezas— se unificarán en una única estructura continua para facilitar el mantenimiento, proteger mejor el arbolado y ordenar la franja de separación con la calzada.
El proyecto incorpora medidas de accesibilidad peatonal: rebajes y alineaciones para cruces más cómodos, eliminación de irregularidades y una configuración más legible del espacio. Además, las jardineras se rellenarán con tierra vegetal y quedarán preparadas para futuras plantaciones, con el objetivo de reforzar la sombra y el carácter verde del entorno cuando se complete la fase ornamental.
En términos de contexto reciente, la ciudad acometió este verano otra obra de calado en Ronda Fiscal —entre Duquesa de Medinaceli y Gran Canal— con una inversión superior a 680.000 euros. Aquella intervención incluyó asfaltado, repintado de marcas viales y actuaciones de calmado de tráfico en el entorno escolar mediante la señalización conocida como “dientes de dragón”, un patrón en zigzag que refuerza la visibilidad y llama a la reducción de velocidad en accesos sensibles.
Fuentes municipales vinculan estas actuaciones a la hoja de ruta de actualización del viario y del espacio peatonal en distintos barrios. En palabras del concejal de Obras y Mantenimiento Urbano, Antonio Saldaña, se trata de responder a demandas vecinales y “seguir invirtiendo en nuestras calles para hacer de Alcalá una ciudad mejor”.
