Cadenas obligatorias, carriles restringidos y carreteras cerradas: así cambia la circulación cuando llega la nieve

rueda coche nieve

Dragana_Gordic - Freepik

Las primeras nevadas del invierno suelen transformar en cuestión de horas la normalidad en carretera. Lo que empieza como una nevada débil puede derivar rápidamente en restricciones de tráfico, exigencias técnicas para los vehículos o incluso el cierre total de una vía. En ese contexto, la Guardia Civil ha difundido un mensaje informativo en el que explica de forma detallada cómo funcionan los distintos niveles de circulación cuando la nieve comienza a afectar a las carreteras.

En su comunicación, el cuerpo de seguridad describe el denominado nivel verde como el primer escenario de alerta. “Cuando el nivel de circulación es verde porque ha comenzado a nevar y ante el riesgo de que la circulación pueda verse afectada, se recomienda circular exclusivamente por el carril derecho”, señala el mensaje. Esta indicación, que busca facilitar la fluidez y el trabajo de los servicios de conservación, se convierte en obligatoria para determinados vehículos.

La Guardia Civil precisa que camiones con una masa máxima autorizada superior a 3.500 kilos, autobuses, autobuses articulados y conjuntos de vehículos “deberán hacerlo obligatoriamente” por el carril derecho en este nivel. La medida pretende reducir maniobras y minimizar incidencias en un momento en el que la calzada empieza a perder adherencia.

El siguiente escalón es el nivel amarillo, que se activa cuando la carretera ya se encuentra parcialmente nevada. En este caso, el mensaje apela directamente a la conducta del conductor: “Hay que extremar el nivel de precaución”. Aunque la circulación sigue permitida, la Guardia Civil subraya la necesidad de adaptar la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y anticiparse a posibles cambios bruscos en el estado del firme.

Cuando la situación empeora y la nieve cubre la calzada, se entra en el nivel rojo. Es entonces cuando entran en juego las obligaciones técnicas. “Las cadenas y los neumáticos de invierno son obligatorios”, advierte el comunicado, que deja claro que sin estos elementos no se debe continuar circulando. El objetivo es evitar bloqueos y salidas de vía en tramos especialmente sensibles.

El nivel negro representa el escenario más extremo. Según explica la Guardia Civil, se declara cuando “la carretera está intransitable y la circulación está prohibida”. En estos casos, los conductores deben detener la marcha o buscar rutas alternativas, ya que mantener el tráfico abierto supondría un riesgo elevado tanto para los usuarios como para los servicios de emergencia.

El mensaje se cierra con un recordatorio directo y sin matices: “Con nieve, la prudencia salva vidas”. La Guardia Civil vincula esta llamada a la responsabilidad individual con su labor diaria de vigilancia y control de la red viaria, recordando que su objetivo es “proteger cada kilómetro para que llegues seguro a tu destino”.

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