- El viernes por la mañana, un ladrón accedió a un segundo piso de Miguel Hernández 12 trepando por las tuberías del gas.
- El colectivo Espartales Unidos pide extremar la seguridad en viviendas y llamar al 091 ante cualquier comportamiento sospechoso.
El aviso sobre este nuevo robo en Espartales ha vuelto a poner la seguridad del barrio en el centro de las conversaciones vecinales. El suceso se produjo el pasado viernes por la mañana en un segundo piso de la calle Miguel Hernández 12, con los propietarios dentro de la vivienda. La información ha sido difundida por el colectivo Espartales Unidos, que ha pedido a los residentes que refuercen las medidas de seguridad en sus casas y estén atentos a cualquier movimiento extraño en el entorno.
Según el relato compartido por la plataforma vecinal, el ladrón habría trepado por la fachada del edificio utilizando las tuberías del gas hasta alcanzar la altura del segundo piso. Desde allí, accedió al interior del domicilio por la ventana del salón, que da directamente a la calle, y una vez dentro se apoderó de un ordenador portátil antes de abandonar la vivienda por la puerta principal del inmueble.
El robo se produjo mientras los propietarios se encontraban dentro de la casa, un elemento que incrementa la sensación de vulnerabilidad entre los vecinos. Este tipo de asaltos, conocidos como robos con escalo cuando el autor emplea elementos de la fachada para acceder a alturas superiores, suelen aprovechar momentos de distracción o estancias en otras habitaciones para actuar con rapidez y sin hacer ruido.
Ante este episodio, Espartales Unidos ha difundido un mensaje de prevención dirigido a todo el barrio. En él se pide asegurar bien ventanas, rejas y accesos, especialmente en las primeras plantas y en pisos situados sobre soportales o elementos que faciliten la escalada. También se recuerda la importancia de no dejar ventanas abatidas o parcialmente abiertas cuando no se está en la estancia y de revisar los cierres antes de salir de casa o irse a dormir.
El colectivo vecinal insiste además en que, ante cualquier comportamiento sospechoso en portales, garajes o zonas comunes, los residentes llamen de inmediato al 091, teléfono de la Policía Nacional, para que sean los agentes quienes valoren la situación. El objetivo es que no se normalicen presencias extrañas en los alrededores de las urbanizaciones y que cualquier indicio de vigilancia o de intento de acceso sea comunicado cuanto antes.
La preocupación por la seguridad no es nueva en Espartales, un barrio residencial joven y muy poblado en el norte de Alcalá de Henares. En los últimos años, el colectivo Espartales Unidos ha promovido reuniones vecinales y recogidas de firmas para reclamar más medidas frente a robos en viviendas, trasteros y garajes, así como una mayor presencia policial en determinadas franjas horarias.
En paralelo a estas reivindicaciones, las asociaciones vecinales mantienen su apuesta por la colaboración entre residentes, promoviendo canales de comunicación interna para compartir avisos, coordinarse ante incidencias y acompañar a quienes se han visto afectados por robos o intentos de robo. El aviso por el suceso de la calle Miguel Hernández se enmarca en esa estrategia de información rápida y de apoyo mutuo dentro del barrio.
A la espera de que se esclarezcan las circunstancias concretas de este robo, el mensaje que lanzan desde Espartales Unidos es claro: reforzar la prevención cotidiana y acudir a los teléfonos de emergencia ante la mínima sospecha. Para los vecinos, cada nuevo incidente sirve como recordatorio de la importancia de combinar las medidas de seguridad en las viviendas con una vigilancia comunitaria activa y una comunicación fluida con las fuerzas de seguridad.
