- Los robos se centran en las balizas V16, obligatorias desde el 1 de enero y presentes en multitud de vehículos.
- El modo de actuación recuerda a otros robos en vehículos, con inspecciones rápidas y daños visibles.
Vecinos de Alcalá de Henares están alertando de robos en coches aparcados en distintos puntos de la ciudad con un patrón muy definido: la sustracción de balizas de emergencia V16 tras forzar los vehículos. Los testimonios coinciden en describir asaltos rápidos, normalmente con rotura de cristales y una inspección selectiva del interior.
Los avisos, difundidos a través de redes sociales y grupos vecinales, relatan episodios en los que los autores acceden al coche, revisan guanteras, puertas o compartimentos accesibles y se llevan objetos concretos. Entre ellos aparecen de forma reiterada las balizas V16, junto a otros efectos personales de pequeño tamaño.
La generalización de las balizas V16 en los vehículos responde a su implantación como sistema obligatorio de señalización de averías o accidentes en carretera. Este cambio normativo ha hecho que estos dispositivos formen parte habitual del equipamiento del coche y que, en muchos casos, se guarden en lugares visibles o de fácil acceso dentro del habitáculo.
Según los relatos vecinales, este contexto ha situado a las balizas V16 entre los objetivos de los robos en vehículos estacionados, al tratarse de elementos pequeños, fáciles de transportar y con salida en el mercado de segunda mano. El modo de actuación descrito encaja con otros episodios de robos similares registrados en años anteriores, cuando los objetos más sustraídos eran radios, navegadores o gafas de sol.
El precio de estos dispositivos ronda los 40 euros en el mercado oficial, mientras que las balizas robadas están apareciendo a la venta en plataformas de compraventa de segunda mano por importes muy inferiores, en torno a los 10 euros o incluso menos.
Algunos residentes señalan que en determinadas noches se han escuchado varias alarmas de vehículos en un corto intervalo de tiempo, lo que refuerza la percepción de robos rápidos y encadenados. Los avisos insisten en no dejar objetos a la vista en el interior del coche y en denunciar los hechos para que puedan ser investigados.









