- El conjunto rojillo reaccionó tras encajar en los primeros minutos y sostuvo el pulso ante uno de los equipos fuertes del Grupo V.
- Dani Marín marcó el empate tras un centro de Javi Hernández y Pedro Torres y Koné debutaron en casa en el tramo final.
El Municipal del Val volvió a ser escenario de uno de esos partidos que explican una temporada más allá de la tabla. La visita de la UD San Sebastián de los Reyes llegaba con el peso de un rival habituado a pelear en la zona alta del Grupo V de Segunda Federación y con un guion incómodo para un RSD Alcalá que venía de caer la jornada anterior. Con ese contexto, el punto sumado en casa dejó más lecturas que el simple resultado.
El encuentro arrancó torcido para los locales. En los primeros minutos, el Sanse se adelantó en una jugada a balón parado que cambió el clima del partido y obligó al Alcalá a reaccionar desde muy pronto. El 0-1 no se tradujo en un repliegue rojillo: el equipo subió líneas, apretó la salida visitante y empezó a ganar presencia en campo contrario con una presión más agresiva.
A partir de ahí, el partido se abrió. El Alcalá encontró continuidad por fuera y empezó a acumular llegadas, con Dani Nieto como una de las principales amenazas desde la frontal. En una de esas acciones, su disparo obligó al guardameta visitante a intervenir para evitar el empate, en un tramo en el que la sensación era que el 1-1 podía caer en cualquier momento.
La igualada llegó en el minuto 25 y lo hizo en una acción bien ejecutada: Javi Hernández puso un centro medido y Dani Marín apareció dentro del área para rematar y firmar el 1-1. Con el marcador ya equilibrado, el Alcalá atravesó sus mejores minutos antes del descanso, con más ritmo y una circulación que estiró al Sanse.
En esa fase, los rojillos volvieron a rondar el área. Marco protagonizó una de las arrancadas más claras por la izquierda y colgó un centro al corazón del área que Javi Hernández no llegó a culminar por muy poco. El descanso llegó con empate, pero con una dinámica que había cambiado por completo respecto al arranque.
Tras el intermedio, el guion se mantuvo: el Alcalá salió con la misma intención, tratando de sostener la presión y de no conceder metros a un rival peligroso en transiciones. Nieto volvió a probar desde la frontal, y poco después Sergio Marcos buscó el remate con un envío que Javi Hernández mandó fuera por centímetros.
Con el paso de los minutos, el duelo entró en un tramo de detalles y energía. El cuerpo técnico movió el banquillo y el partido dejó un momento señalado para la afición: el debut en El Val de Pedro Torres y Lacine Koné, que entraron por Aitor e Izan. Los cambios dieron aire al equipo, que siguió buscando el segundo gol sin perder el orden.
El marcador ya no se movió. El 1-1 final dejó al Alcalá con la sensación de haber competido de tú a tú ante uno de los equipos más exigentes del grupo, con una reacción sólida tras encajar primero y con fases de dominio, especialmente en el tramo final del primer tiempo y en el arranque del segundo. En un calendario que no suele regalar partidos cómodos, sacar un punto en esas condiciones suele ser más que un empate: es una referencia para medir dónde está el equipo y hacia dónde puede crecer.










