- La farmacéutica trasladará progresivamente hasta 2030 la producción que mantiene actualmente en su planta de Esplugues de Llobregat.
- El complejo alcalaíno dispone de dos plantas y su instalación de líquidos estériles supera los 250 millones de viales anuales.
El grupo farmacéutico Salvat ha decidido concentrar toda su capacidad productiva en su complejo industrial de Alcalá de Henares, que se convertirá en el centro de fabricación de la compañía dentro del nuevo plan estratégico diseñado hasta 2030. El proceso supondrá trasladar progresivamente a la ciudad complutense la producción que todavía desarrolla en Esplugues de Llobregat, mientras la compañía mantendrá allí su sede corporativa, las oficinas centrales y la actividad de investigación y desarrollo.
La operación afectará a las capacidades de fabricación de sólidos, líquidos y líquidos estériles, que quedarán progresivamente integradas en las instalaciones alcalaínas. Salvat enmarca la decisión en un cambio de modelo industrial con el que pretende disponer de una plataforma productiva más eficiente y preparada para sus planes de crecimiento. El consejero delegado del grupo, Jordi Muntañola, ha definido la consolidación de Alcalá como una decisión estratégica y un paso decisivo en la ejecución del Plan 2030.
El complejo de Alcalá cuenta actualmente con una planta dedicada a sólidos y líquidos no estériles y otra especializada en líquidos estériles, con tecnología Blow-Fill-Seal y formatos multidosis. Esta última dispone de autorización de la FDA estadounidense para suministrar al mercado norteamericano y supera los 250 millones de viales de capacidad anual. La compañía ya había reforzado estas instalaciones durante los últimos años, después de poner en marcha en 2021 una nueva planta de líquidos estériles tras una importante inversión industrial.
La concentración productiva supone un nuevo salto para el peso de Alcalá dentro de Salvat, que superó por primera vez los 100 millones de euros de facturación durante 2025. La planta complutense ya se había convertido en uno de los activos estratégicos del grupo por su capacidad tecnológica y su orientación internacional, especialmente hacia Estados Unidos. Salvat también quiere incrementar la fabricación para terceras compañías, una actividad para la que las instalaciones alcalaínas disponen de capacidad productiva adicional.
El traslado desde Esplugues se desarrollará de forma progresiva siguiendo la hoja de ruta empresarial hasta 2030. Salvat ha iniciado además un proceso de movilidad geográfica para puestos del área de operaciones de la planta catalana y ha señalado que negociará esta transición con los representantes de los trabajadores. La decisión sitúa así a Alcalá como núcleo de la producción industrial del grupo para su próxima etapa de crecimiento, mientras Esplugues conservará las funciones corporativas y de investigación.










