- Las nuevas Islas Climáticas transforman la Plaza de la Paloma en un espacio más habitable, combinando tecnología y naturaleza para combatir las altas temperaturas.
- Este proyecto pionero, financiado por fondos europeos, refuerza la apuesta de Alcalá de Henares por soluciones ecológicas en el casco histórico.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha finalizado la instalación de ocho Islas Climáticas en la Plaza de la Paloma, un innovador proyecto que forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística de la ciudad. Estas estructuras vegetales y tecnológicas están diseñadas para mejorar el confort térmico, fomentar la convivencia ciudadana y contribuir a la lucha contra el cambio climático en uno de los espacios más emblemáticos del casco histórico.
Las Islas Climáticas, también conocidas como Corolas, proporcionan hasta 50 metros cuadrados de sombra en una plaza caracterizada por sus altas temperaturas durante el verano. Estas estaciones son autoestables y movibles, lo que permite su reubicación sin dañar el pavimento. Incorporan tecnología de punta, incluyendo paneles solares para recoger energía, un sistema de riego autónomo de goteo y sensores que monitorizan la calidad del aire, la temperatura, el nivel de humedad y el ruido ambiental. Además, están conectadas al Centro de Turismo Inteligente, lo que asegura una gestión eficiente y sostenible.
El objetivo principal de esta actuación es transformar la Plaza de la Paloma, tradicionalmente un espacio de paso, en un área de estancia cómoda y funcional para vecinos y visitantes. Para ello, se han instalado también bancos inteligentes que complementan las Corolas y fomentan el uso social y recreativo de la plaza. Con esta intervención, el consistorio busca reforzar la integración del casco histórico como un espacio accesible, sostenible y atractivo.
Isabel Ruiz Maldonado, primera teniente de alcalde y concejala de Turismo, destacó el carácter pionero de este proyecto, que ya ha despertado el interés de otras ciudades españolas. “Las Islas Climáticas son una solución bioinspirada que combina tecnología e infraestructura verde para recuperar espacios urbanos. Este tipo de mobiliario no solo mejora la experiencia ciudadana, sino que también promueve la sostenibilidad y la adaptación climática en entornos históricos como el nuestro”, señaló.
Ruiz Maldonado también explicó que la plantación se realizó en otoño para garantizar un crecimiento óptimo de las plantas en primavera, asegurando que las estructuras verdes cumplan con su función de manera eficaz.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 400.000 euros, financiado a través de los fondos europeos Next Generation EU, que respaldan iniciativas de transición ecológica en toda Europa. Esta actuación se enmarca dentro de un plan más amplio, dotado con 2,1 millones de euros, que incluye la mejora de otros espacios como la Plaza de San Lucas y la Plaza de Cervantes, así como actuaciones en edificios históricos como la Casa de la Entrevista.
Con estas mejoras, la Plaza de la Paloma se convierte en un modelo de adaptación urbana que conjuga estética, funcionalidad y sostenibilidad. Además de proporcionar sombra y mejorar el confort térmico, las Islas Climáticas promueven la biodiversidad urbana y sensibilizan a la ciudadanía sobre la importancia de las soluciones ecológicas en la lucha contra el cambio climático.










