- Sábado 11 de abril de 2026, Parque O’Donnell: Gazella (13:00), joseluis (18:00) y Hinds (19:30), dentro del arranque de Sesión Vermú.
- El ciclo regional celebra su 7ª edición del 11 de abril al 2 de mayo: 83 actuaciones gratuitas en 24 municipios, con 50 bandas y solistas.
La primavera vuelve a traer a la región una de esas rutas culturales que se viven caminando: conciertos a plena luz del día, plazas y parques llenos, y el plan de “me acerco un rato” que a veces termina convirtiéndose en tarde completa. Sesión Vermú regresa con su séptima edición y coloca a Alcalá de Henares en la primera línea del calendario, con un cartel que mezcla nombres ya reconocibles y escena emergente.
La cita principal en la ciudad será el sábado 11 de abril de 2026 en el Parque O’Donnell, donde están programadas tres actuaciones consecutivas. El turno lo abre Gazella a las 13:00, en horario de aperitivo; por la tarde continúa joseluis a las 18:00 y el cierre del día lo firma Hinds a las 19:30. La programación se enmarca en el formato habitual del ciclo: conciertos al aire libre y de acceso gratuito.
Aunque el foco de este primer fin de semana lo pone el sábado, Alcalá también figura en la agenda del domingo 12 de abril con dos conciertos más en el mismo espacio. Ese día está prevista la actuación de .bd. a las 12:30 y, después, Marban a las 14:00, prolongando el ambiente de música en directo en el arranque del ciclo.
La elección del Parque O’Donnell como sede no es casual ni nueva. En las últimas ediciones se ha consolidado como escenario estable para este tipo de citas al aire libre, después de que el ciclo haya pasado por distintos emplazamientos de la ciudad en años anteriores. Ese cambio de ubicaciones responde, en buena parte, a una lógica práctica: espacios con más capacidad, mejor adaptación a montajes técnicos y un entorno que facilita la convivencia de público diverso sin convertir la experiencia en un “macroevento” difícil de gestionar.
Sesión Vermú nació como un ciclo itinerante para acercar la música en directo a municipios de la Comunidad de Madrid fuera de los grandes recintos de la capital. Con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en una especie de mapa primaveral: planes diurnos, desplazamientos cortos y conciertos en lugares céntricos o especialmente reconocibles de cada localidad. En 2026, el programa se desarrolla del 11 de abril al 2 de mayo y suma 83 actuaciones repartidas en 24 municipios, con participación de 50 bandas y solistas.
El cartel combina perfiles muy distintos, una estrategia que suele funcionar en ciclos abiertos: facilita que el público se acerque por un nombre conocido y, de paso, descubra propuestas menos presentes en los grandes circuitos. En el caso de Alcalá, la jornada del sábado cruza tres registros dentro del paraguas indie/alternativo, con Hinds como nombre más consolidado dentro del trío y dos proyectos —joseluis y Gazella— que llegan con recorrido creciente en la escena estatal.
Más allá del impacto cultural, este tipo de programación tiene un efecto directo en el uso del espacio público. Cuando los conciertos se plantean en horario diurno y en un entorno como O’Donnell, el plan se integra con la vida del parque: familias, grupos de amigos y asistentes que entran y salen sin necesidad de “hacer noche” ni asumir el coste de un festival. Ese formato también empuja al consumo de proximidad en el entorno —bares, cafeterías y restauración— y reparte el movimiento por franjas horarias menos saturadas que las de los conciertos nocturnos.
En paralelo, la organización del ciclo corre a cargo de la Comunidad de Madrid a través de sus áreas de Cultura y Juventud, dentro de una política que busca apoyar a artistas emergentes y reforzar la idea de turismo de cercanía. Esa combinación —música y escapadas cortas— explica que, año tras año, Sesión Vermú se apoye en localizaciones simbólicas: plazas principales, cascos históricos o parques con tirón, como ocurre en Alcalá.
De cara a abril, la previsión es que el arranque del ciclo vuelva a convertir el Parque O’Donnell en un punto de encuentro para públicos muy distintos: quien va por un concierto concreto y quien aparece simplemente porque paseaba. Si la fórmula se mantiene —buen tiempo, horarios amables y un cartel con variedad—, Sesión Vermú volverá a consolidarse como uno de esos planes que abren la temporada de actividades al aire libre y marcan el pulso cultural de la primavera en la ciudad.










