- Los compuestos prosthe6 devolvieron la percepción funcional de la luz en modelos murinos de degeneración macular y retinitis pigmentaria.
- La investigación sigue en fase preclínica y debe evaluar seguridad, duración y formulación antes de plantear ensayos con pacientes.
La posibilidad de sustituir parcialmente la función de las células que permiten ver avanza por una nueva vía farmacológica. Un consorcio con participación de la Universidad de Alcalá ha probado moléculas activadas por luz que lograron recuperar respuestas visuales en animales con degeneración de la retina.
El trabajo, liderado por el Instituto de Bioingeniería de Cataluña, ha sido publicado en el Journal of the American Chemical Society. En él participa el equipo dirigido por Pedro de la Villa en la UAH, junto con investigadores de varias universidades, centros científicos y sanitarios.
La investigación se centra en una familia de compuestos denominada prosthe6. Estas moléculas están diseñadas para actuar sobre las células bipolares ON, una parte del circuito de la retina que puede permanecer conservada cuando los fotorreceptores han degenerado.
Los fotorreceptores son las células responsables de detectar la luz. Cuando desaparecen, como ocurre en enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad o la retinitis pigmentaria, el resto del circuito visual puede continuar presente, pero deja de recibir la señal necesaria.
Los compuestos prosthe6 responden a la luz cambiando de forma y activan la proteína mGlu6 de las células bipolares. El objetivo es que estas moléculas desempeñen parte de la función perdida sin recurrir a implantes electrónicos ni modificar genéticamente las células del paciente.
Los investigadores probaron el tratamiento en larvas ciegas de pez cebra y en ratones utilizados como modelos de degeneración macular y retinitis pigmentaria. En los peces se recuperaron movimientos oculares relacionados con la agudeza visual.
En los ratones, el equipo evaluó su comportamiento ante espacios iluminados y oscuros. Los animales ciegos habían perdido su preferencia natural por las zonas oscuras, pero volvieron a mostrarla después del tratamiento, lo que indica que recuperaron la capacidad de percibir la luz y utilizar esa información.
La respuesta apareció con niveles de iluminación comparables a los de un interior o un día nublado. Dos moléculas, prosthe6-12 y prosthe6-15, ofrecieron los resultados más prometedores tanto mediante inyección intraocular como administradas en forma de colirio.
Los resultados no significan que exista ya un tratamiento para las personas ni que los compuestos curen la causa de la ceguera. El estudio demuestra una recuperación funcional en modelos animales y constituye todavía una fase preclínica.
La tecnología está protegida mediante patente. El equipo trabaja ahora en evaluar su seguridad y en encontrar una formulación que prolongue el efecto antes de avanzar hacia posibles ensayos clínicos.
La futura llegada a pacientes dependerá de superar nuevas pruebas de toxicidad, eficacia y duración. Los investigadores también buscan financiación mediante Eyelumina, una empresa derivada en proceso de constitución, para continuar el desarrollo de esta tecnología.
