- Luis Trinidad intervino el lunes en un puente sobre las vías en Alcalá tras ver a un joven sentado en la valla.
- La intervención ciudadana permitió ganar tiempo hasta la llegada de Policía y sanitarios.
La escena se desarrolló en cuestión de minutos, pero pudo haber terminado de otra manera. La mañana del pasado lunes, uno de los puentes que cruzan las vías del Cercanías se convirtió en el escenario de una situación límite cuando un joven permanecía sentado sobre la valla, con los pies ya colgando hacia el vacío, según ha contado el diario El Mundo. Lo que para muchos habría pasado desapercibido, para Luis Trinidad fue una señal inequívoca de que algo no iba bien.
El vecino, que había salido a caminar como hacía habitualmente, se detuvo al cruzarse con el joven, de unos 25 años, cuya mirada describió como perdida. Antes que él, otras tres personas habían pasado junto al chico sin intervenir. “No me creía lo que estaba viendo. Me quedé observándole y le pregunté: ‘¿Qué vas a hacer? ¿Te vas a tirar?’”, relató posteriormente.
La respuesta fue directa y desarmante. “Me contestó que sí, que solo quería desaparecer”, explicó Luis. A partir de ese momento, inició una conversación improvisada, sin técnicas ni formación específica, pero con la intención clara de ganar tiempo y rebajar la tensión. “Me puse a razonar con él. Le dije que si se caía a las vías a lo mejor no se mataba, que podía quedarse tetrapléjico o hacerse mucho daño… que no merecía la pena”, recordó.
Durante ese intercambio, el vecino decidió sacar su teléfono móvil y grabar la escena sin que el joven lo advirtiera. No lo hizo para difundir las imágenes, sino por precaución. “No quería problemas. Decidí grabarlo para que no me acusaran de haberlo empujado o de haber hecho algo raro”, explicó. Ese vídeo acabó en manos de la Policía y forma parte del relato posterior de lo sucedido.
En la grabación se escuchan palabras pronunciadas desde la urgencia del momento, sin filtros ni artificios. “Si te tiras ahí eres un cobarde. Donde están tus cojones es en salir de esta, en recuperarte y tirar para adelante. Eres joven”, le decía. También apeló a una experiencia personal: “Mi primo murió con 30 años, en una cama, tetrapléjico… Le hubiera encantado ser tú. Estás loco, bájate de ahí, anda”.
Ese tono directo, según su propio testimonio, fue clave para que el joven empezara a dudar y, finalmente, se descolgara de la valla y regresara a la acera del puente. Luis insiste en que no le prometió soluciones mágicas. “Tenía claro que no podía prometerle una vida idílica, pero sí recordarle algo real: la importancia de valorar lo que uno aún conserva”, señaló.
Una vez superado el momento más crítico, el vecino trató de asegurarse de que la situación no se repitiera minutos después. Le propuso ir juntos a tomar algo para acompañarle y ganar tiempo, pero el joven rechazó la oferta. “Me dio las gracias varias veces, me dio un abrazo y me dijo que me quedara tranquilo, que se iba a su casa porque vivía cerca”, relató.
Para entonces, alguien ya había avisado a los servicios de emergencia. Dos agentes de Policía y una ambulancia llegaron al lugar y se hicieron cargo del joven para valorar su estado. Los propios agentes felicitaron a Luis por su actuación. Él, sin embargo, rechaza la etiqueta de héroe. “Para nada. Hice lo que debería haber hecho cualquier persona con algo de humanidad”, afirmó, reconociendo que no habría soportado marcharse sin intentar evitar el desenlace.
Con el paso de las horas, el vecino no dejó de pensar en el factor azar que rodeó lo ocurrido. “Él estaba esperando a que pasara el tren. Si yo llego cinco minutos más tarde, o si el tren pasa antes…”, reflexionó, consciente de lo ajustado del margen con el que se evitó la tragedia.
El episodio también ha vuelto a poner el foco en la seguridad del puente. En ese mismo punto, recuerda Luis, una joven perdió la vida hace años, lo que motivó la instalación de vallas que él considera insuficientes. Tras lo sucedido, envió un correo a Adif solicitando que el paso elevado se teche por completo, como ocurre en otros cruces sobre vías ferroviarias.
La respuesta que recibió fue que la actuación no es competencia de Adif, sino del Ayuntamiento. Por ese motivo, asegura que trasladará la petición al Consistorio. “Estamos ante una realidad a la que no podemos dar la espalda”, concluye.
Si tú o alguien cercano atraviesa una situación difícil, en España está disponible la Línea 024 de atención a la conducta suicida, operativa las 24 horas. Ante una urgencia inmediata, se debe llamar al 112.