- La medida incorpora dos nuevas prácticas prohibidas en la reforma de la Ley Europea de Inteligencia Artificial.
- El acuerdo deberá ser ratificado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo antes de su aprobación definitiva.
La regulación europea sobre inteligencia artificial avanza hacia un marco más restrictivo frente a uno de los usos que más preocupación ha generado en los últimos meses: la creación de imágenes sexuales falsas sin consentimiento. La Unión Europea ha acordado incluir en la reforma de la Ley de Inteligencia Artificial la prohibición de los sistemas capaces de generar o manipular contenidos sexuales realistas de personas identificables.
El acuerdo se alcanzó en la madrugada del 7 de mayo de 2026 durante la negociación tripartita entre representantes del Parlamento Europeo, la Presidencia del Consejo y la Comisión Europea. La medida parte de una propuesta planteada por el Gobierno de España en enero y respaldada también por Francia, después de la polémica generada por la creación de desnudos de mujeres y menores mediante Grok, el asistente virtual vinculado a la red social X.
La enmienda incorporará dos nuevas prácticas prohibidas dentro del marco europeo de inteligencia artificial. La primera afecta a los sistemas que puedan generar o manipular imágenes, vídeos o audios realistas de partes íntimas o de personas en actividades sexuales sin el consentimiento expreso de la persona afectada. La segunda se dirige a los sistemas capaces de generar o manipular pornografía infantil.
El alcance de la prohibición no se limita a la difusión posterior de esos contenidos, sino que se dirige también a la introducción en el mercado, la puesta en servicio y el uso de herramientas de inteligencia artificial diseñadas o capaces de producir este tipo de materiales. Con ello, la Unión Europea busca actuar sobre la disponibilidad de los sistemas que permiten crear contenidos íntimos falsos, especialmente en contextos de acoso, extorsión o vulneración de la intimidad.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha valorado el acuerdo y ha defendido que “España sigue liderando el despliegue de un modelo europeo propio de IA, que ha de caracterizarse por ser el más confiable de todos”. El ministro ha vinculado la medida con otras iniciativas impulsadas por el Gobierno, entre ellas la Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, actualmente en tramitación en el Congreso de los Diputados.
Esa norma prevé cambios en el Código Penal para penalizar los ‘deepfakes’ de contenido sexual y reforzar la protección de los menores frente a riesgos digitales como el grooming, el engaño online a menores con fines sexuales. También plantea medidas orientadas a proteger la intimidad, el honor, la propia imagen y los datos personales de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital.
La negociación europea también ha abordado otros aspectos de la reforma de la Ley de Inteligencia Artificial, entre ellos la relación entre el reglamento europeo y las normas sectoriales ya existentes. España se había opuesto a trasladar de forma amplia las obligaciones del Reglamento de IA a legislaciones específicas sobre productos sanitarios, juguetes, ascensores o máquinas, al considerar que esa vía podía fragmentar el mercado interior y rebajar el nivel de protección.
Finalmente, el acuerdo limita esa transferencia a la legislación de maquinaria industrial e incorpora mecanismos de salvaguarda para asegurar que los requisitos específicos de inteligencia artificial se mantengan. También se conserva un registro simplificado para determinados sistemas incluidos en el Anexo III del Reglamento que no se consideren de alto riesgo por no suponer una amenaza directa para la seguridad, la salud o los derechos fundamentales.
El texto mantiene además la obligación de alfabetización en inteligencia artificial para proveedores y responsables del despliegue, con apoyo de las administraciones públicas. Este punto busca mejorar el conocimiento sobre el funcionamiento, los riesgos y las obligaciones asociadas al uso de sistemas de IA, tanto en empresas como en organizaciones que integren estas herramientas en sus procesos.
El acuerdo político todavía no supone la aprobación definitiva de la reforma. El texto deberá ser ratificado formalmente por el pleno del Parlamento Europeo y por los ministros en el Consejo, un paso que se espera antes del receso de verano. Su aplicación marcará un nuevo límite europeo frente a los usos de la inteligencia artificial que afectan a la intimidad sexual y a la protección de menores.










