- El concejal de Obras sostiene que la actividad juvenil se mantiene en sedes alternativas como el Centro FIA y el Distrito IV.
- Retrasos vinculados a correcciones del proyecto heredado, trámites de fondos Next Generation y actuaciones extra por unos 60.000€.
La situación de la Casa de la Juventud vuelve al primer plano del debate político en Alcalá de Henares. En las últimas semanas, el estado de las obras y el nivel de actividad del equipamiento han generado versiones enfrentadas entre Gobierno y oposición. Este lunes, 20 de octubre de 2025, el Ejecutivo municipal ha respondido a las críticas del PSOE y defiende que el servicio no ha quedado inactivo, mientras justifica los plazos por ajustes técnicos y administrativos.
El concejal de Obras, Mantenimiento Urbano y Edificios Municipales, Antonio Saldaña, rechaza que la Casa de la Juventud haya “cesado en su actividad”. Asegura que talleres municipales y asociaciones han continuado su programación en espacios alternativos, citando el Centro FIA y la Junta Municipal del Distrito IV, y afirma que la valoración de los participantes es “satisfactoria”.
Según Saldaña, el actual Gobierno se ha visto obligado a corregir “deficiencias” del proyecto de remodelación y eficiencia energética iniciado en el mandato anterior, lo que habría provocado un retraso adicional. El edil sostiene que, de haberse ejecutado correctamente, “no estaríamos en esta situación”. La oposición socialista, por su parte, había cuestionado el estado del equipamiento y el mantenimiento real de la actividad, desencadenando este intercambio público de argumentos.
Además de los ajustes técnicos, el Ayuntamiento enmarca parte de los plazos en los procedimientos de certificación asociados a los fondos europeos Next Generation. A ello se suman trabajos no previstos en el proyecto original, como la reparación de suelos y el pintado integral del edificio, con una inversión municipal aproximada de 60.000 euros, según la versión del Gobierno local.
La Casa de la Juventud es un equipamiento municipal de referencia para colectivos y usuarios jóvenes, que históricamente ha albergado talleres, cesiones de espacios y actividades culturales. La continuidad de esa oferta durante las obras —reubicada en otros inmuebles— y la fecha de plena reapertura del edificio son ahora el principal punto de fricción entre los grupos políticos.
El Ejecutivo defiende que prioriza “hacer las cosas bien” antes que acelerar plazos y reivindica que el edificio reabra con garantías. En todo caso, no ha facilitado un calendario de finalización de obras ni de retorno completo de la actividad al inmueble. A la espera de que se concreten fechas y se detallen las actuaciones realizadas, la controversia política se mantendrá previsiblemente en las próximas semanas, con impacto directo en asociaciones y jóvenes que utilizan este espacio.










