- El árbol, situado junto al arroyo Camarmilla, se arrancó de raíz y cayó sobre la valla exterior del colegio sin provocar heridos.
- La estructura metálica absorbió el impacto y evitó que el ejemplar cayera dentro del patio donde se encontraban zonas de uso escolar.
La llegada de la borrasca Leonardo está dejando incidencias visibles en distintos puntos de la ciudad, especialmente en zonas abiertas y cercanas a cauces naturales. Las fuertes rachas de viento han obligado a activar medidas preventivas y han generado situaciones que, aunque sin daños personales, han puesto en alerta a vecinos y centros educativos. Una de las imágenes más llamativas se ha producido junto al Colegio Pablo Neruda, donde un árbol ha terminado arrancado de raíz.
La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 decretó durante la noche del 4 de febrero la alerta amarilla por viento en la zona metropolitana y el Valle del Henares. El aviso advertía de rachas que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora, una previsión que llevó a reforzar las recomendaciones de precaución en espacios abiertos y zonas arboladas hasta las 17:59 horas del 5 de febrero.
En paralelo, el Ayuntamiento anunció el cierre de los parques públicos como medida preventiva ante la previsión meteorológica adversa. Este tipo de decisiones se repiten cada vez que se esperan episodios de viento intenso, ya que la caída de ramas o árboles completos suele ser uno de los riesgos más habituales en estas situaciones.
El incidente más destacado se produjo en el barrio de IVIASA, donde un árbol de entre seis y siete metros de altura se desplomó sobre la valla del Colegio Pablo Neruda. El ejemplar se encontraba fuera del recinto escolar, en una vía pecuaria situada junto al arroyo Camarmilla, y terminó arrancado desde la base por la fuerza del viento.
La valla exterior resultó visiblemente dañada, aunque actuó como barrera y evitó que el árbol cayera directamente dentro del patio del centro educativo. Este detalle fue clave para que la situación no pasara a mayores, ya que la caída se produjo en una zona cercana a espacios frecuentados por alumnado durante las actividades diarias.
Tras el incidente, la zona interior fue acordonada por precaución para evitar riesgos derivados de posibles desprendimientos o movimientos del árbol. Aun así, las actividades extraescolares que se desarrollaban en el patio continuaron con normalidad, bajo supervisión y con el perímetro afectado debidamente señalizado.
La proximidad del arroyo Camarmilla y de zonas verdes con arbolado maduro convierte a este entorno en un punto especialmente sensible durante episodios de viento fuerte. No es la primera vez que se registran incidencias similares en áreas cercanas a cauces naturales, donde el terreno puede favorecer el debilitamiento de raíces tras periodos de lluvias o cambios bruscos de tiempo.
La borrasca Leonardo ha dejado durante las últimas horas rachas intensas y un ambiente inestable que ha obligado a extremar la precaución en desplazamientos y espacios abiertos. Las autoridades recomiendan evitar zonas arboladas, revisar elementos sueltos en balcones y prestar atención a posibles avisos meteorológicos mientras se mantenga activo el episodio de viento.










