- La intervención, con una inversión de un millón de euros y un plazo de once meses, encara su ecuador con finalización prevista en octubre si se mantienen los plazos.
- El proyecto renovará el pavimento, mejorará la accesibilidad y el alumbrado, e incorporará la huella de restos arqueológicos hallados en 2022.
Las obras de mejora del interior de la plaza de los Santos Niños avanzan conforme al calendario previsto y ya se han ejecutado en torno al 40% del proyecto. La actuación, en marcha desde hace varios meses, permitirá además abrir de forma parcial la zona occidental de la plaza en los próximos días para facilitar el acceso a la Catedral Magistral mientras continúan los trabajos.
La intervención responde al deterioro que presentaba este espacio, especialmente en el pavimento, y a la necesidad de actualizar una de las áreas monumentales más transitadas del centro histórico. El proyecto cuenta con una inversión de un millón de euros y un plazo estimado de ejecución de once meses, por lo que, si no se producen retrasos y las condiciones meteorológicas lo permiten, las obras podrían quedar terminadas en octubre.
Uno de los ejes principales de la actuación es la renovación integral de los pavimentos interiores de la plaza mediante piedra natural. El objetivo es unificar visualmente este ámbito con otras intervenciones recientes realizadas en el entorno y reforzar la continuidad del conjunto urbano e histórico. Más allá de una mejora estética, el cambio busca corregir los problemas de desgaste y desnivel que venía arrastrando el espacio desde hace años.
El proyecto incorpora también una actuación amplia en materia de accesibilidad. La reforma prevé la eliminación de barreras arquitectónicas y una mejor ordenación del tránsito peatonal, en una plaza que actúa como punto de paso habitual para vecinos, visitantes y personas que acceden a la Catedral. Esa adecuación pretende hacer más seguro y cómodo el recorrido por un entorno con alta afluencia diaria.
A esa reorganización del espacio se suma la renovación del alumbrado, que será sustituido por elementos más eficientes y con menor impacto visual. La intervención contempla además la reubicación de farolas y la incorporación de iluminación monumental, una medida orientada tanto a reducir la presencia de obstáculos como a mejorar la percepción visual del entorno patrimonial y de la fachada de la Catedral Magistral.
Uno de los aspectos más singulares del proyecto es la integración de los hallazgos arqueológicos localizados en 2022. Durante aquellos trabajos aparecieron restos murarios correspondientes a distintas etapas históricas, y parte de esas trazas se reproducirán ahora sobre el nuevo pavimento mediante pletinas metálicas enrasadas. La intención es hacer legible esa huella histórica sin convertirla en un elemento ajeno al uso cotidiano de la plaza.
La reforma se completará con nueva señalética explicativa para ayudar a interpretar la evolución histórica del entorno. De este modo, la plaza no solo mantendrá su función como espacio de paso y estancia, sino que reforzará también su dimensión patrimonial y divulgativa en uno de los enclaves con mayor concentración de valor histórico de la ciudad.
En paralelo, el diseño prevé nuevas zonas estanciales y de descanso bajo el arbolado existente, que se conservará íntegramente. También se habilitará una nueva zona verde con plantación ornamental, con la intención de suavizar el carácter mineral del espacio y hacerlo más habitable para quienes lo utilizan a diario o permanecen en él durante más tiempo.
La actuación incluye asimismo la instalación de una escultura en bronce de Fernando I de Habsburgo, nacido en 1503 y vinculado a este entorno desde sus primeros días de vida por su bautizo en la cercana catedral. La incorporación de esta pieza busca añadir un nuevo elemento de lectura histórica a la plaza mediante la figura de uno de los personajes nacidos en la ciudad con mayor proyección en la historia europea.
Las obras han sido posibles tras el acuerdo de colaboración suscrito entre el Ayuntamiento y el Obispado, una fórmula necesaria para actuar en un espacio especialmente sensible por su valor patrimonial y su relación directa con la Catedral Magistral. Con la intervención en marcha, la plaza afronta una remodelación de fondo que combina conservación, accesibilidad y reinterpretación histórica en uno de los puntos más simbólicos del casco histórico.










