- Los belenes de la Asociación Complutense de Belenistas y la programación familiar por distritos concentraron parte de la mayor afluencia navideña.
- El cierre llegó con una Cabalgata con más carrozas y más oferta de caramelos sin gluten, mientras teatros y conciertos colgaron el “completo”.
Con el cierre de las fiestas y la ciudad volviendo a su ritmo habitual, Alcalá hace balance de un diciembre que ha mezclado calle, teatro y tradiciones muy locales. Más allá del ambiente de plazas y barrios —y del frío que suele acompañar estas fechas— el Ayuntamiento resume ahora la campaña navideña en un mensaje claro: mucha asistencia y una programación enfocada a familias. En ese balance, el concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña, defiende que “Alcalá ha vuelto a ser, un año más, uno de los grandes emblemas de la Navidad”.
El mensaje del equipo organizador insiste en la idea de continuidad: actividades que repiten, citas que se consolidan y formatos que se han extendido por distintos puntos de la ciudad para evitar que todo se concentre en el centro. Saldaña destaca una “Navidad cargada de tradición y participación” y apunta a la respuesta de vecinos y visitantes como el principal termómetro del programa.
Uno de los ejes que más afluencia suele arrastrar en Alcalá es el belenismo, por su tirón cultural y familiar y por el peso que tiene en la agenda navideña complutense desde hace años. En esta edición, la Asociación Complutense de Belenistas —que conmemora su 30º aniversario— ha vuelto a situarse en el centro del circuito de planes con dos montajes: el Belén Monumental en la antigua fábrica de GAL y el Belén Tradicional, instalado este año en el espacio de Santa María la Rica. Según el balance municipal, ambos espacios alcanzaron en conjunto alrededor de 40.000 visitas.
La programación infantil y de barrio ha sido el otro gran bloque señalado por el Ayuntamiento. El programa “La Navidad llega a tu barrio”, orientado a público familiar y repartido por distintas zonas, registró una ocupación muy alta, con sesiones “prácticamente completas”, según el propio balance. A esto se suma la agenda navideña impulsada en los cinco distritos de la ciudad en colaboración con entidades y asociaciones, que llenó el calendario de diciembre y los primeros días de enero con talleres y actividades.
En el apartado cultural, el Teatro Salón Cervantes vuelve a aparecer como uno de los termómetros de la campaña: el Ayuntamiento afirma que varias funciones de conciertos y espectáculos navideños completaron aforo, entre ellas propuestas como “Alcalá me Mata”. También se subraya el papel de los conciertos corales en iglesias y conventos, que suelen atraer a público local y visitante y que forman parte del mapa habitual de la Navidad complutense.
Las actividades en la calle —siempre más expuestas a la meteorología— también reciben un capítulo propio. El balance municipal menciona como ejemplo la segunda edición del festival de música tradicional Santa Lucía Folk, que se consolida dentro del programa navideño y refuerza la apuesta por la cultura popular y los formatos de proximidad.
Otro de los escenarios destacados es el Auditorio Municipal Paco de Lucía, señalado por el Ayuntamiento como espacio de programación musical y familiar durante estas fechas. En el balance se citan propuestas como la gala navideña de danza, la gala navideña de magia y el estreno del primer concurso de villancicos “Ciudad de Alcalá”, como parte de una oferta que busca combinar planes de tarde con actividades pensadas para distintos rangos de edad.
En el calendario de grandes convocatorias, el Ayuntamiento sitúa de nuevo las tradicionales preuvas como uno de los eventos con más tirón. El balance destaca tanto la versión infantil —ya asentada— como la cita principal y subraya la coordinación con las peñas y colaboradores externos para que el evento crezca y gane presencia en el conjunto de la Comunidad de Madrid. Según el Ayuntamiento, pese a celebrarse en martes, se registró más público que en años anteriores y volvió a aumentar la recaudación destinada a entidades solidarias.
La Cabalgata de Reyes puso el cierre al programa con un formato más participativo, apoyado en un concurso de comparsas y carrozas que, según el balance, ha permitido visibilizar el trabajo de asociaciones y colectivos. El Ayuntamiento señala que hubo más carrozas y que se reforzó el reparto de caramelos sin gluten, alcanzando los 7.000 kilos.
Junto a los datos de asistencia y ocupación, el concejal incluye dos ideas recurrentes en los balances municipales: la repercusión económica y la logística. Saldaña sostiene que la campaña actúa como “motor de actividad económica y de dinamización de la ciudad” en comercio y hostelería, y agradece la labor de servicios municipales, fuerzas de seguridad, limpieza, personal técnico y voluntariado por el desarrollo de unas fiestas “seguras, ordenadas y de calidad”.
En esa misma línea, el balance extiende el reconocimiento a asociaciones y colectivos que participan en el calendario navideño —desde casas regionales a grupos de belenismo, peñas, academias de baile, coros y agrupaciones musicales—, en una campaña que, año tras año, se apoya en la suma de programación institucional y tejido social para llenar de actividad las calles y espacios culturales de la ciudad.










