- La recogida se realizará del 11 al 13 de diciembre en el Centro Cívico María Zambrano.
- Se aceptan juguetes en buen estado para niñas y niños de CAJE y de otras entidades sociales de la ciudad.
Cada diciembre, cuando la ciudad empieza a llenarse de luces y mercadillos, el Colectivo CAJE activa una de sus iniciativas más arraigadas: la recogida solidaria de juguetes. Lo que comenzó hace décadas como un gesto vecinal hoy se ha convertido en una red de apoyo estable para muchas familias del distrito II y de otras zonas de Alcalá que, por su situación económica, no pueden proporcionar a sus hijos un juguete nuevo en Navidad. La campaña vuelve este 2025 con el mismo espíritu: dar una segunda vida a juguetes que siguen teniendo mucho que ofrecer.
El punto de recogida será, un año más, el Centro Cívico María Zambrano, en la calle Pedro de Lerma, 14. CAJE ha limitado la entrega de juguetes a tres días concretos —jueves 11, viernes 12 y sábado 13 de diciembre— debido al reducido espacio del que dispone para almacenarlos, ya que gran parte de sus instalaciones se utilizan a diario para clases de apoyo escolar, talleres, juegos educativos o actividades con jóvenes y familias. Durante esos días, el horario será de 17:00 a 19:00 horas entre semana y de 10:00 a 13:00 el sábado.
Los juguetes que se donan necesitan estar en buen estado y ser adecuados para que otra niña u otro niño puedan disfrutarlos sin riesgo. CAJE insiste en que deben entregarse completos, limpios y, siempre que sea posible, en su caja original. Entre los artículos que sí pueden aceptarse se encuentran muñecos con ropa y complementos, puzzles y juegos de mesa completos, material deportivo, bicicletas o patinetes, juguetes de primera infancia (como alfombras de estimulación o sonajeros), libros infantiles, juegos de construcción como legos o playmobiles, así como materiales de manualidades, juegos científicos o vehículos teledirigidos con su mando y funcionamiento comprobado.
En paralelo, hay elementos que no pueden recogerse: peluches, enciclopedias, libros de texto, juguetes promocionales de comida rápida, cajas muy deterioradas o juegos incompletos. La razón es simple: la asociación busca garantizar que lo que se entregue pueda considerarse un regalo digno, en línea con el espíritu de la Convención sobre los Derechos del Niño, cuyo artículo 31 reconoce el derecho al juego, al descanso y a participar en actividades culturales y recreativas propias de su edad.
La campaña no solo depende de las familias que donan juguetes; también del de voluntariado que forma el núcleo de CAJE y del apoyo que cada año ofrecen comercios y empresas locales. A lo largo de sus más de cuarenta años de trabajo en Alcalá, la entidad ha tejido una red solidaria que complementa su labor diaria con jóvenes y familias en situación vulnerable. Buena parte de sus educadores destacan, además, el valor pedagógico de la propia donación: muchos niños entregan voluntariamente juguetes que fueron importantes para ellos, entendiendo que ahora harán felices a otros menores.
De cara a esta edición, la asociación confía en mantener la respuesta habitual de la ciudadanía. Aunque la recogida sea breve y el espacio limitado, cada campaña permite distribuir cientos de juguetes que, en estas fechas, se convierten en algo más que un objeto: una oportunidad para que todos los niños de la ciudad puedan vivir la Navidad con ilusión.










