- Los trabajos se concentran ahora en Daoiz y Velarde, donde deben conectarse las nuevas conducciones con los bloques de viviendas.
- La intervención de 3,2 millones sustituye una red de hace cincuenta años y aumenta su capacidad ante episodios de lluvias intensas.
La renovación del gran colector que atraviesa parte del centro de Alcalá ha alcanzado uno de sus tramos más delicados. Las obras avanzan conforme al calendario municipal y se concentran ahora en Daoiz y Velarde, después de completar la actuación principal en Vía Complutense.
El Ayuntamiento informa de que los trabajos desarrollados en el entorno del parque O’Donnell se encuentran también en su fase final. La intervención continuará posteriormente hasta la calle Torrelaguna y su cruce con Marqués de Santillana, junto a la entrada del paso subterráneo.
La etapa de Daoiz y Velarde presenta una dificultad especial porque obliga a conectar el nuevo colector con las acometidas de los diferentes bloques residenciales. Estas operaciones aumentan la complejidad técnica y pueden generar molestias temporales para residentes, comercios y conductores de la zona.
La actuación dispone de una inversión cercana a los 3,2 millones de euros, financiada mediante el Programa de Inversión Regional de la Comunidad de Madrid. Forma parte del plan municipal para modernizar una red de saneamiento que acumula aproximadamente cincuenta años de servicio.
Según el Ayuntamiento, las conducciones sustituidas presentan un deterioro considerable, con algunos tramos colapsados o destruidos. El proyecto incluye la renovación de tuberías, la corrección del trazado y la reparación de problemas estructurales, especialmente en Vía Complutense junto a la muralla.
También se están instalando conducciones con un diámetro superior. Este cambio pretende aumentar la capacidad de evacuación de aguas pluviales durante episodios de lluvia intensa y facilitar las operaciones posteriores de mantenimiento.
Uno de los objetivos principales es reducir las inundaciones recurrentes en el paso inferior de la calle Torrelaguna. La nueva infraestructura debería mejorar la respuesta hidráulica de la red, aunque su eficacia definitiva solo podrá evaluarse una vez terminada y puesta a prueba durante episodios de precipitaciones importantes.
Las obras comenzaron durante la segunda quincena de octubre de 2025 con una duración inicial de quince meses. Ese calendario situaría su finalización durante el primer trimestre de 2027, siempre que no aparezcan imprevistos que obliguen a modificar los plazos.
El último comunicado municipal no concreta cuándo terminará la fase de Daoiz y Velarde ni cuándo avanzarán exactamente los trabajos hasta Torrelaguna. Mientras continúe la intervención, los usuarios de la zona deberán atender a la señalización provisional y a posibles cambios puntuales de circulación.










