- Los autores del intento de robo accedieron por la parte trasera de una vivienda en la calle Manuel Machado e intentaron forzar las persianas del salón.
- El ladrido del perro alertó a los dueños, que estaban dentro de la casa, provocando la huida de los intrusos sin llegar a entrar.
Un nuevo episodio relacionado con la seguridad en viviendas vuelve a sacudir la tranquilidad nocturna de Espartales Sur. Durante la madrugada, varios individuos intentaron acceder a un chalet mientras sus propietarios permanecían en el interior, un suceso que terminó sin robo consumado pero que vuelve a poner el foco en una serie de incidentes recientes en el entorno. El aviso fue difundido por el colectivo vecinal Espartales Unidos, que lleva semanas alertando sobre situaciones similares.
El intento de robo se produjo en una vivienda situada en la calle Manuel Machado. Según la información trasladada por la organización vecinal, los asaltantes accedieron por la parte trasera del inmueble y causaron daños en el patio mientras trataban de abrirse paso hacia el interior. Su objetivo habría sido el salón, donde intentaron romper las persianas para lograr una entrada rápida sin ser detectados desde la calle.
En el interior de la vivienda se encontraban los propietarios, que fueron alertados por el ladrido del perro familiar. Al salir para comprobar qué ocurría, los intrusos abandonaron el lugar precipitadamente, lo que evitó que el robo llegara a consumarse. No han trascendido más detalles sobre los autores ni sobre una posible intervención policial posterior vinculada a este intento concreto.
El caso tiene un elemento que ha incrementado la inquietud en la zona: la misma vivienda ya había sufrido otro episodio similar anteriormente. Para los vecinos más próximos, la repetición en un mismo domicilio refuerza la sensación de vulnerabilidad, especialmente en una franja horaria en la que la mayoría de residentes se encuentran descansando y las calles permanecen más tranquilas.
Este nuevo intento llega pocos días después de otro robo en un chalet del barrio y de distintos incidentes relacionados con vehículos estacionados en calles cercanas al Centro de Salud de Espartales. Aunque cada caso presenta circunstancias distintas, la sucesión en un corto periodo de tiempo ha alimentado la percepción de que se trata de un problema recurrente en determinadas zonas residenciales.
Desde Espartales Unidos han vuelto a trasladar públicamente su preocupación por la repetición de sucesos y han pedido a los vecinos que extremen la precaución. El colectivo considera que los intentos de robo no pueden entenderse como hechos aislados y reclama más atención a la seguridad cotidiana del barrio, una reivindicación que ya había movilizado a centenares de residentes en semanas anteriores.
El episodio, que terminó sin daños personales, vuelve a situar los sucesos nocturnos en el centro de la conversación vecinal y reabre el debate sobre las medidas de prevención y vigilancia en zonas residenciales. Mientras tanto, entre los residentes persiste la sensación de alerta ante la posibilidad de que intentos similares vuelvan a repetirse en otras calles próximas.










