- Los rojillos caen 2-0 ante Las Palmas Atlético en el Anexo tras dominar largos tramos del partido.
- Los goles locales llegaron en el 73’ y 75’; el Alcalá acumuló ocasiones claras sin premio.
El primer desplazamiento en avión de la temporada llegaba con cierto componente simbólico para el RSD Alcalá: viaje largo, escenario exigente y un filial que acostumbra a castigar cualquier descuido. El equipo de Vivar Dorado interpretó bien el guion durante muchos minutos, con personalidad y presencia en campo rival. Sin embargo, el encuentro terminó decidiéndose en un lapso mínimo, cuando dos acciones consecutivas de Las Palmas Atlético inclinaron un marcador que no refleja las sensaciones.
El arranque rojillo fue reconocible: presión alta, circulación ágil y centros laterales que obligaron a trabajar a la zaga amarilla. La primera oportunidad clara llegó a balón parado, con un envío al corazón del área que Aitor cabeceó con intención, encontrándose con la respuesta del sistema defensivo local. A partir de ahí, el choque entró en una fase de disputas en la medular, con espacios reducidos y pocas llegadas nítidas.
Superada la media hora, el Alcalá dio un paso adelante. Izan rozó el 0-1 con un disparo que se perdió por encima del larguero y, poco después, Borja Sánchez probó desde media distancia, obligando al guardameta a intervenir. El descanso dejó el 0-0 y la sensación de que el plan de partido estaba funcionando: orden atrás, agresividad en la presión y continuidad en campo contrario.
Tras el intermedio no cambió la propuesta. Dani Nieto firmó una acción individual por el costado que terminó en tiro repelido por el portero, y Javi Hernández habilitó a Izan con un pase filtrado que este conectó de primeras sin encontrar portería. La ocasión más clara de ese tramo llevó de nuevo la firma de Javi Hernández: su remate cruzado lamió el segundo palo antes de marcharse por la línea de fondo.
El encuentro parecía maduro para que un detalle lo rompiera. Y llegó por el lado local. En el minuto 73, un desajuste defensivo permitió a Las Palmas Atlético adelantarse. Aún recomponiéndose, el Alcalá encajó el segundo dos minutos más tarde, en el 75, una secuencia que modificó por completo el guion y obligó a remar contracorriente en el tramo final.
Los cambios introducidos por Vivar Dorado buscaron refresco y verticalidad, pero el marcador ya no se movió. Los complutenses cerraron el choque con la sensación de haber competido de tú a tú, generando volumen ofensivo suficiente para puntuar, pero pagando con dureza dos errores en un escenario donde el margen es mínimo.
La lectura que deja el partido para el Alcalá es clara: el plan funciona durante amplios tramos y el equipo produce ocasiones, pero necesita blindar los momentos críticos. Con esa base, el conjunto rojillo encarará la próxima jornada con el objetivo de transformar dominio y llegadas en puntos, de vuelta ante su afición en El Val.










