- La formación llevó al Pleno las quejas de familias y profesionales del centro, que reclaman más espacio, mejoras de accesibilidad y refuerzo de personal.
- La iniciativa pedía que el Ayuntamiento instara a la Comunidad de Madrid a actuar en un colegio público de educación especial que da servicio a Alcalá y su entorno.
El Pleno del Ayuntamiento de Alcalá de Henares rechazó una propuesta de Más Madrid Alcalá en la que se pedía apoyo institucional a las reclamaciones de las familias y profesionales del Colegio Público de Educación Especial Pablo Picasso. La iniciativa planteaba que el Consistorio instara a la Comunidad de Madrid, administración competente en materia educativa, a adoptar medidas ante la situación del centro.
El debate se centró en las denuncias trasladadas en las últimas semanas por parte de la comunidad educativa del colegio, que ha alertado de falta de espacio, problemas de accesibilidad y necesidad de reforzar la plantilla. El Pablo Picasso es un centro público de educación especial que presta servicio a alumnado de Alcalá y de otros municipios del entorno, lo que ha incrementado su demanda con el paso de los años.
Durante la sesión plenaria, la portavoz de Más Madrid Alcalá, Rosa Romero, aseguró que el centro escolariza actualmente a 270 alumnos, frente a una capacidad inicial de 80 plazas, según expuso su grupo. También afirmó que el edificio dispone de “un único montacargas en vez de ascensores” y añadió que, “cuando se avería son los padres y profesores quienes suben a sus espaldas a los alumnos con movilidad reducida a clase”.
Romero señaló además que el número de alumnos por aula no refleja por sí solo las necesidades reales de atención en un centro de estas características. “Sobre el papel hay aulas con siete u ocho alumnos, pero no es lo mismo atender a siete personas con necesidades moderadas que atender a siete con plurideficiencias, problemas de comunicación, necesidades sanitarias o conductas complejas”, afirmó en su intervención.
La propuesta defendida por Más Madrid buscaba que el Ayuntamiento respaldara formalmente estas reivindicaciones ante la Comunidad de Madrid. “Nos hacemos eco de estas demandas y las llevamos al Pleno, buscando que el Ayuntamiento se una para presionar todos juntos a la Comunidad de Madrid, exigiendo soluciones. Sin embargo, la alcaldesa Judith Piquet y su Gobierno PP-Vox han vetado esta posibilidad”, declaró la portavoz del grupo.
La situación del Pablo Picasso ha vuelto al debate público tras una movilización celebrada recientemente en la ciudad en apoyo a las familias y profesionales del centro. La protesta trasladó a la calle un malestar que, según vienen denunciando desde hace tiempo, afecta tanto al funcionamiento diario del colegio como a la atención que recibe el alumnado.
Las reclamaciones se concentran en tres aspectos: la insuficiencia de espacio, las limitaciones de accesibilidad del edificio y la falta de personal especializado. En un centro de educación especial, estos factores inciden de forma directa en la atención educativa y asistencial, especialmente en el caso del alumnado con mayores necesidades de apoyo, movilidad o cuidados sanitarios.
El colegio ya fue objeto de actuaciones de ampliación en años anteriores, aunque la situación actual ha reabierto el debate sobre si esas medidas fueron suficientes. La controversia también ha vuelto a poner sobre la mesa la presión existente sobre este tipo de centros y la planificación de recursos en la red pública de educación especial.
En este caso, el Ayuntamiento no tiene competencias directas sobre la gestión del colegio, que corresponde a la Comunidad de Madrid. Aun así, la propuesta debatida en el Pleno planteaba una toma de posición institucional de apoyo a las demandas de la comunidad educativa, algo que finalmente no salió adelante con los votos del Gobierno local.










