- La formación llevó al Pleno una propuesta para pedir el fin del «trato discriminatorio» al alumnado con necesidades educativas especiales, que fue rechazada por el Gobierno local.
- Aseguran que algunas mejoras se han implementado tras su iniciativa, pero insisten en que la situación «no está resuelta».
Más Madrid Alcalá ha trasladado al Ayuntamiento la preocupación de las familias del colegio de educación especial Pablo Picasso en relación con su participación en el programa municipal «Abierto para Jugar en Verano», destinado a facilitar la conciliación laboral y familiar durante las vacaciones escolares. La formación llevó una propuesta al último Pleno municipal solicitando medidas para garantizar una inclusión plena de estos menores, aunque fue rechazada por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento complutense, conformado por PP y Vox.
A pesar del rechazo, desde Más Madrid Alcalá defienden que la propuesta ha servido como «altavoz de las quejas de las familias» y como una «llamada de atención» al Ejecutivo local. «Es un ejemplo de política útil que vigilaremos muy de cerca para que se cumpla», ha declarado la portavoz municipal de la formación, Rosa Romero.
Según expone Romero, las familias del centro educativo se encontraron con varias dificultades al intentar inscribir a sus hijos en el programa. Entre ellas, la omisión de referencias a los ciclos educativos específicos del alumnado con necesidades especiales (como EBO o TF), la exclusión de los servicios de comedor y desayuno que sí se ofrecen en otros centros, y un formulario que no permitía seleccionar los cursos correspondientes a la educación especial, obligando a las familias a introducir datos incorrectos. Además, se excluía automáticamente a los menores mayores de 12 años, cuando estos ciclos pueden extenderse hasta los 22.
«Se trata de un agravio comparativo injustificable», subraya Romero, quien destaca las dificultades adicionales que enfrentan estas familias para conciliar. Según afirma, algunas de estas situaciones se han corregido tras el registro de la iniciativa, pero insiste en que «no está todo arreglado, ni muchísimo menos».
Desde la formación también se señala que existen otros aspectos a mejorar en el colegio Pablo Picasso que requieren atención, algunos de competencia municipal, como la limpieza del centro.
Otros asuntos dependen de la Comunidad de Madrid. Entre ellos destacan la falta de personal de enfermería, la necesidad de una rampa accesible y la instalación de un segundo ascensor, cuyo hueco, según indican, ha sido tapiado, obligando al alumnado con problemas de movilidad a utilizar un montacargas. En relación con estas carencias, la diputada regional de Más Madrid, Alicia Torija, trasladó recientemente la situación del centro a la Asamblea de Madrid, tras visitar personalmente el colegio.










