- Hermana África organiza este evento musical el 18 de mayo con entrada gratuita para sensibilizar sobre la realidad africana.
- Los coros Novi Cantores (Guadalajara) y Don Juan I (Alcalá de Henares) protagonizan la velada con un repertorio centrado en la música del continente.
África sonará en el corazón de Alcalá de Henares. El próximo sábado 18 de mayo, el emblemático Palacio Arzobispal acogerá la quinta edición de Myuzic, un encuentro musical impulsado por Hermana África, grupo de voluntariado misionero de la parroquia San José en Salesianos Alcalá, en colaboración con Misiones Salesianas.
Con entrada libre, la cita reunirá al coro Novi Cantores de Guadalajara y al complutense Don Juan I, que ofrecerán un viaje sonoro a través de la riqueza musical africana. La propuesta busca no solo deleitar al público, sino también invitar a una reflexión profunda: «Buscamos la sensibilización de nuestra sociedad mostrando la rica y compleja realidad del continente africano», han explicado desde la organización.
El evento se enmarca en la celebración del mes de África y actúa como escaparate de una realidad muchas veces olvidada. Hermana África, que mantiene lazos de cooperación con dos casas salesianas en el continente, centra sus esfuerzos en proyectos que colocan a la infancia y a las mujeres en el centro de la acción social.
En Sierra Leona, el apoyo se canaliza hacia iniciativas educativas para menores en situación de riesgo. Destaca el Proyecto Girl OS +, que ofrece protección y capacitación laboral a niñas rescatadas de contextos de explotación sexual en las calles de Freetown. Una intervención que, desde el compromiso y la cercanía, pretende reconstruir vidas truncadas.
En Uganda, concretamente en el campo de refugiados de Palabek, el foco está en garantizar el acceso a la educación a niñas y adolescentes que han visto interrumpido su proceso escolar. A través de becas, Hermana África contribuye a que puedan continuar sus estudios en primaria y secundaria, abriendo así una puerta a nuevas oportunidades.
Myuzic V es, en definitiva, mucho más que un concierto: es una llamada a la conciencia, un puente entre culturas y un gesto solidario que conecta Alcalá con dos rincones del mundo donde la música y la esperanza siguen latiendo con fuerza.










