- Más Madrid atribuye el avance a la movilización de las familias del centro de educación especial y lo considera aún insuficiente.
- La formación pide corregir las inscripciones, ampliar plazas y reforzar recursos educativos, sanitarios y de apoyo en el centro.
Las familias del Colegio Público de Educación Especial Pablo Picasso llevan meses reclamando mejoras en la atención al alumnado y en los servicios asociados al centro. En ese contexto, Más Madrid Alcalá ha valorado este lunes como un avance que el programa municipal Abierto para jugar incorpore servicio de comedor durante cuatro semanas de verano para los niños y niñas del centro.
La formación sostiene que la medida llega después de la “lucha incansable” de madres y padres del colegio, que venían reclamando que el alumnado del Pablo Picasso pudiera participar en condiciones equiparables a las del resto de centros. Más Madrid considera que la incorporación del comedor facilita la conciliación familiar durante una parte del verano, aunque advierte de que la solución no cubre todavía todas las necesidades planteadas por la comunidad educativa.
El programa Abierto para jugar en verano es una iniciativa municipal vinculada a los periodos no lectivos y orientada a facilitar la conciliación de las familias mediante actividades en centros escolares. En la convocatoria de este año, el programa se dirige a niños y niñas desde los 3 años hasta 6º de Primaria e incluye al CPEE Pablo Picasso, un centro de educación especial de carácter comarcal que atiende a alumnado con necesidades educativas especiales de Alcalá y su entorno.
La portavoz de Más Madrid Alcalá, Rosa Romero, ha señalado que “al menos durante cuatro semanas de verano los niños y niñas del programa Abierto para jugar en el colegio Pablo Picasso tendrán comedor escolar y las familias tendrán más fácil conciliar”. La concejala ha enmarcado la medida en una reivindicación sostenida por las familias y ha añadido que están “más cerca de conseguir las mismas condiciones que en el resto de colegios”.
El comedor es una cuestión especialmente sensible en un centro como el Pablo Picasso, donde el propio perfil del alumnado exige una organización adaptada y apoyos específicos. Según la información pública del centro, se trata de un colegio de educación especial y comarcal, con alumnado procedente de Alcalá de Henares y su comarca, y con servicios como Logopedia, Fisioterapia, Orientación, PTSC y enfermería.
Más Madrid insiste, no obstante, en que el avance no agota las demandas de las familias. La formación reclama que el próximo curso no se repitan incidencias en el proceso de inscripción de Abierto para jugar, especialmente en la selección correcta de edad y curso, y pide que se amplíe el número de plazas disponibles para el alumnado del centro.
La petición se suma a otras reclamaciones que la comunidad educativa del Pablo Picasso ha trasladado en los últimos meses. Las familias ya convocaron una marcha reivindicativa el pasado 1 de marzo para reclamar más recursos humanos y materiales, más espacios educativos y una atención ajustada a las necesidades reales del alumnado de educación especial.
Desde Más Madrid Alcalá señalan que seguirán llevando estas demandas tanto al Ayuntamiento como a la Asamblea de Madrid. Entre las mejoras que citan figuran más recursos materiales y humanos, refuerzo educativo y sanitario, mejoras en limpieza, reducción de ratios y la llegada del ascensor comprometido para el centro.










