- Del origen del negocio a los tartazos de Steve Aoki: un repaso por la historia, las curiosidades y el alma de Salinas.
- En el podcast reflexionan también sobre la estética del casco histórico, la convivencia en la plaza y reseñas surrealistas.
Complupodcast ha lanzado un nuevo episodio grabado desde un escenario muy especial: el obrador de Pastelería Salinas. Con más de 175 años de historia a sus espaldas, el establecimiento es uno de los comercios más emblemáticos de la ciudad complutense.
En este episodio, cargado de humor y sabor, los presentadores charlan con Carlos, uno de los responsables del negocio, sobre la trayectoria de la pastelería, sus anécdotas y el papel que juega en la vida cotidiana del casco histórico de Alcalá.
En tono distendido, el episodio comienza entre bandejas de dulces y bromas sobre el «anti-operación bikini», reivindicando el placer de los postres clásicos como la costrada, las almendras o la tarta de queso. «El que no ha entrado en Pastelería Salinas no es alcalaíno», afirman los presentadores.
Entre risas, se refieren a la pastelería como una «fábrica de flotadores» y comentan que desde 1846 llevan «fomentando el trabajo de nutricionistas». Incluso surge una referencia humorística al influencer Llados, que representa, según bromean, todo lo contrario al espíritu de Salinas: «Llados estaría contento contigo… ¡fucking panza!», comentan entre carcajadas.
“Era como entrar en Viena, un local de los que ya no quedan”
Carlos relata el peculiar proceso por el cual encontraron el local original: «Lo vimos en una web rarísima, en la página 40 de Google. Era como entrar en Viena, un local de los que ya no quedan. Nos enamoramos al instante».
Aunque el obrador se encuentra actualmente en Alcobendas, el local de la Plaza Cervantes fue el primero en abrir. Inicialmente, pensaban instalar el obrador en la parte trasera de la tienda, pero al tratarse de un edificio protegido, las restricciones arquitectónicas lo impidieron. «Nos envalentonamos pensando que podríamos montar el obrador detrás, pero no podíamos tocar nada. Entonces apareció este sitio y lo habilitamos como obrador».
Durante la conversación, los miembros de Complupodcast y Carlos reflexionan también sobre la importancia de preservar la estética del casco histórico. Cuestionan ciertas licencias otorgadas por el Ayuntamiento para nuevos negocios cuya imagen rompe con la armonía patrimonial.
“Una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad debería cuidar su imagen”
«Una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad debería cuidar su imagen. No se trata de criticar negocios, sino de proteger el entorno», apuntan los presentadores. En este sentido, destacan la fachada de Salinas como ejemplo de integración con la arquitectura tradicional de la Plaza: «Va acorde con el soportal de la época judía y eso se agradece».
El podcast también deja espacio para anécdotas personales y encuentros curiosos. Carlos menciona entre risas: «Conocí a Antonio Saldaña en Ifema…». La conversación deriva hacia los rostros conocidos que han pasado por Salinas sin ser reconocidos al principio: «Entraba mucha gente que no teníamos ni idea de quién era. Luego los clientes nos decían: ‘mira, ese trabaja en tal sitio'», comenta.
Los presentadores bromean incluso sobre la posibilidad de que la propia alcaldesa, Judith Piquet, haya entrado alguna vez: «Estaría guapísimo que le pidiera una costrada como a los de Comisiones Obreras», en alusión a un reciente episodio con la regidora.
“Alcalá tiene todas las virtudes de Madrid, pero en una ciudad de 200.000 habitantes”
Carlos, que no es originario de Alcalá, subraya el carácter hospitalario de la ciudad: «El recibimiento fue espectacular. Todo el mundo hablaba bien. La gente nos preguntaba: ‘¿de qué familia sois?'». Y concluye: «Yo no he tenido eso en Madrid jamás. Alcalá tiene todas las virtudes de Madrid pero en una ciudad de 200.000 habitantes. El patrimonio, la historia… ¡es una pasada!».
También se aborda la percepción de la seguridad en la ciudad desde el corazón de Alcalá. «¿Has sufrido algún acto de delincuencia?», preguntan desde el podcast. Carlos responde con sinceridad: «La plaza es el corazón neurálgico de la ciudad… gracias a Dios, tocaré madera, no nos ha pasado nada». Aun así, recuerda un incidente en un local cercano: «Hace poco entró un tío con un hacha en uno de los comercios de la zona».
Carlos insiste en que su experiencia ha sido positiva: «Ni he visto nada, ni he tenido ninguna historia. Sí es verdad que ves gente muy pintoresca, pero problemas de delincuencia, cero». El único episodio negativo que recuerda fue poco después de abrir: «Pintaron un graffiti enorme en la fachada. Llegamos muy temprano y aún olía a pintura. Salió en un montón de periódicos de Alcalá».
“Nos mandaron un PDF como si fuera un mueble del Ikea”
El podcast también se adentra en aspectos menos conocidos de la pastelería. Los presentadores preguntan entre risas: «¿Tú sabías que Salinas hizo las tartas para uno de los conciertos de La Muralla, para uno de los mejores DJs del mundo y también lanzador de tartas profesional?».
Carlos lo confirma: «Un día nos llegó un mail pidiendo 15 o 16 tartas para un DJ. Nos mandaron un PDF con instrucciones como si fuera un mueble del Ikea: decoración, peso, altura… todo controlado para que nadie saliera herido con el tartazo».
El encargo, que terminó siendo para el DJ Steve Aoki, les permitió vivir una experiencia insólita. «Luego me mandaron el reel y se veía cómo le pegaba el tartazo. ¡Alguno comió tarta de Salinas sin saberlo!», comenta. Entre bromas, los presentadores sugieren nuevos candidatos: «Ahora puedes hacer tartas para King África… aunque igual no llegan al público».
El episodio finaliza con una nueva sección: reseñas locales con un toque humorístico y crítico. Un espacio en el que los presentadores comparten opiniones sobre lugares, situaciones o costumbres de Alcalá con su habitual tono ácido pero cercano, combinando la risa con la observación aguda. En este episodio repasan algunas de las reseñas más curiosas y surrealistas que ha recibido la propia Pastelería Salinas.
Una entrega más de Complupodcast que, entre dulces, anécdotas y reflexiones, ofrece una mirada cercana y desenfadada a uno de los negocios con más historia del centro complutense. El episodio completo está disponible en YouTube, TikTok, iVoox y Spotify.









