- El recinto, situado en el entorno de Ciudadela-Ensanche, vuelve al foco tras meses de quejas por su estado y por la falta de mantenimiento.
- El cierre se produce tras varias denuncias previas sobre el estado del vallado y la falta de reposición de una de las canastas.
La clausura de las pistas deportivas de la calle Dámaso Alonso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que lleva tiempo arrastrándose en varios barrios: el deterioro de instalaciones de uso cotidiano que, pese a las quejas vecinales y políticas, siguen acumulando problemas sin una solución visible. En este caso, el foco está en un espacio del Ensanche que había sido objeto de denuncias reiteradas por su estado y que ahora ha quedado precintado por la Policía Local.
El concejal socialista Alberto Blázquez ha difundido en las últimas horas que la Policía Local de Alcalá ha clausurado las pistas polideportivas de Dámaso Alonso por el peligro que, según sostiene, presentaba el vallado. Su publicación reactiva una reclamación que el PSOE local viene manteniendo desde hace meses sobre esta instalación municipal, en la que ya había denunciado falta de mantenimiento, cierre del recinto y deterioro progresivo del equipamiento.
En esa línea, Blázquez recuperó una de las imágenes más repetidas por su grupo en torno a esta pista: la ausencia de una de las canastas de baloncesto. Según recordó, el PSOE ya había denunciado en enero de 2025 que faltaba ese elemento y, más de un año después, seguía sin haberse repuesto. Para los socialistas, esa carencia no es un hecho aislado, sino una muestra visible de un problema más amplio relacionado con el estado general de la instalación.
Las críticas del PSOE sobre Dámaso Alonso no son nuevas. En intervenciones anteriores, el grupo había alertado del cierre del espacio, de desperfectos en el vallado y de deficiencias en el equipamiento deportivo, además de un deterioro que, a su juicio, se había agravado con el paso del tiempo. La novedad ahora es que la situación ha desembocado en el precinto de las pistas, una medida que sitúa el asunto en un plano más inmediato y vuelve a abrir la discusión sobre las condiciones en las que se mantienen estos espacios públicos.
El caso de Dámaso Alonso no aparece, además, de forma aislada. En los últimos meses también se han conocido reclamaciones sobre otras pistas deportivas de barrio. Una de las más recientes ha sido la del colectivo vecinal Espartales Unidos, que ha denunciado el estado de las pistas polideportivas de Espartales Norte y ha asegurado que el deterioro se mantiene pese a las reclamaciones presentadas desde hace más de dos años. Entre las deficiencias señaladas figuran superficies dañadas, zonas levantadas, grietas en distintas partes del firme y equipamientos en mal estado.
A esas quejas se han sumado también críticas sobre otras instalaciones de uso vecinal, como las pistas del Parque del Ángel. Todo ello ha ido consolidando un debate más amplio sobre el mantenimiento de las pistas deportivas de proximidad, espacios utilizados a diario por menores, jóvenes y familias, y cuya conservación se ha convertido en un asunto cada vez más presente tanto en la conversación vecinal como en la confrontación política.
La pista de Dámaso Alonso ya había generado ese cruce político con anterioridad. El PSOE había insistido en que el recinto llevaba meses cerrado y en que su estado había empeorado sin que se adoptaran medidas eficaces para recuperarlo. En una de sus denuncias previas, Blázquez llegó a señalar que su grupo había advertido del deterioro en mayo y volvió a hacerlo en octubre, sin que, según su versión, se hubieran producido avances en la reparación de la instalación.
Desde el Gobierno municipal, la concejala de Deportes, Lola López, respondió en su momento a esas acusaciones rechazando que la situación pudiera atribuirse exclusivamente a la gestión reciente. La edil sostuvo entonces que muchas de las deficiencias detectadas en instalaciones deportivas municipales eran consecuencia de años de falta de inversión y defendió que el Ejecutivo local había puesto en marcha auditorías técnicas para ordenar prioridades y planificar actuaciones de mantenimiento.
La nueva denuncia de Blázquez añade ahora un elemento más a ese enfrentamiento político: el precinto policial del recinto. En su mensaje, el edil socialista afirmó que la clausura se había producido por el peligro asociado al vallado y aseguró también que se había producido un accidente grave con un menor. Sobre este último extremo no constan más detalles en la información facilitada, por lo que el hecho queda, por ahora, en el marco de la denuncia política difundida por el concejal.
Con el recinto ya precintado, la situación de las pistas de Dámaso Alonso se convierte en un nuevo ejemplo del debate abierto sobre el estado de las instalaciones deportivas de barrio. Más allá del cruce entre Gobierno y oposición, el cierre afecta a un espacio de uso cercano y habitual en una zona residencial, y vuelve a poner la atención sobre el ritmo de respuesta ante desperfectos que, en algunos casos, llevan meses denunciándose públicamente.










