- La concentración combinó música, máscaras, pintura en vivo y una cadena humana como rechazo a la tauromaquia.
- Los organizadores criticaron el gasto municipal en la feria taurina y las promociones dirigidas a menores.
La plaza de los Santos Niños vivió el pasado sábado una tarde inusual, marcada por una protesta ciudadana que convirtió el corazón histórico de Alcalá de Henares en escenario de reivindicación artística y política. Convocada por el colectivo Alcalá Antitaurina, la concentración reunió a decenas de vecinos y vecinas que denunciaron la financiación pública de los festejos taurinos y la promoción de entradas para menores.
El acto se presentó como una performance coral con fuerte carga simbólica. Los asistentes portaron máscaras de toros y pancartas con mensajes como “Alcalá es antitaurina” o “Ni un euro público al negocio de la tortura”. Uno de los momentos más llamativos fue la representación en el suelo de la caída de un animal en la arena, rodeado de flores, mientras la plaza guardaba silencio. El cierre llegó con una cadena humana que abarcó todo el espacio y en la que sonó Imagine de John Lennon, himno que acompañó a los participantes.
La protesta se enriqueció con expresiones artísticas en vivo, como la pintura colectiva de un mural en el que se dibujó la silueta de un toro negro sobre un fondo colorido. La obra se convirtió en uno de los símbolos visuales de la jornada, atrayendo la atención de curiosos y turistas.
Más allá de la vertiente cultural, el colectivo subrayó que el Ayuntamiento ha destinado “al menos 141.000 euros” a la feria taurina de este año, una cifra que consideran desmesurada frente a otras necesidades sociales y educativas. También criticaron la política de acceso de menores, que permite la entrada gratuita hasta los seis años y descuentos a partir de los siete. “Es una aberración; quieren crear cantera atrayendo a los más pequeños”, señalaron desde la organización.
La protesta coincidió con un fin de semana cargado de eventos taurinos en La Estudiantil, donde se celebraron corridas de toros, rejoneo, sueltas de vacas y un concurso de recortes. Alcalá Antitaurina recordó que no es la primera vez que denuncian la implicación de recursos municipales en la gestión de la plaza, cuya concesión se prolonga desde hace 27 años.
Los portavoces también aludieron a la Iniciativa Legislativa Popular que busca retirar a la tauromaquia la categoría de patrimonio cultural, con más de 664.000 firmas validadas. “Cada una de esas firmas nos acerca al fin de este espectáculo violento”, subrayaron durante el acto, que concluyó entre aplausos y mensajes de ánimo.
La concentración cerró con música y consignas colectivas, dejando una imagen de comunidad en torno a la protesta. Para los organizadores, el encuentro confirmó que en Alcalá existe un tejido social dispuesto a proponer alternativas culturales y a defender un modelo de fiestas sin toros.










