- La propuesta de sanción plantea entre seis y 18 meses de suspensión y afectaría al militante señalado por algunos sectores como “el candidato de las bases”.
- La medida llega en plena etapa de gestora, con parte de la militancia reclamando más participación y denunciando un creciente malestar de las bases.
La crisis interna del PSOE de Alcalá de Henares ha sumado un nuevo episodio con posibles consecuencias directas sobre uno de los nombres que había ganado protagonismo en el debate orgánico de la agrupación. PSOE-M ha propuesto suspender de militancia a Enrique Nogués, una medida que, de confirmarse, afectaría de forma directa a su papel dentro del partido en un momento de especial tensión interna.
La información, adelantada por OKDIARIO, sitúa la propuesta de sanción en una horquilla de entre seis y 18 meses y señala que Nogués podrá presentar alegaciones antes de que se adopte una decisión definitiva. La medida llega en una etapa marcada por la inestabilidad en la dirección local y por el choque abierto entre distintos sectores del socialismo complutense.
El origen de esta situación se remonta al episodio conocido en febrero, cuando se hicieron públicas unas imágenes de Nogués tomadas durante una celebración de la peña festiva a la que pertenece. A partir de ahí, el conflicto dejó de moverse en el terreno interno para trasladarse al plano público, con un deterioro visible de la convivencia dentro de la agrupación y con acusaciones cruzadas entre dirigentes y militantes.
Ese contexto terminó desembocando en la dimisión de Javier Rodríguez Palacios como secretario general del PSOE de Alcalá, aunque mantuvo su puesto como portavoz socialista en el Ayuntamiento. Tras esa renuncia, el partido activó una comisión gestora, un mecanismo habitual para asumir provisionalmente la dirección local mientras se recompone la estructura orgánica y se encauza una nueva etapa.
La propuesta de suspensión de militancia a Nogués irrumpe, además, en un momento en el que el debate sobre la participación interna se ha situado en el centro de la crisis. En las últimas horas, un grupo de afiliados vinculado a la plataforma Militantes por Primarias denunció que la gestora había tratado de impedir una reunión prevista para este 22 de abril a las 19:00 horas en la Casa del Pueblo.
Según la versión trasladada por los convocantes, el encuentro pretendía abrir un espacio de debate sobre la situación del partido y sobre el papel de la militancia en esta fase de transición. La solicitud para utilizar el salón de actos recibió como respuesta que “únicamente este órgano está legitimado para convocar reuniones de la militancia”.
Ese mensaje llegó después de que la militancia recibiera un correo electrónico, enviado el martes 21 de abril, en el que se comunicaba el cierre de la sede “hasta nuevo aviso” por una avería. El aviso no concretaba el alcance del problema ni fijaba un plazo para la reapertura, una falta de detalles que incrementó el malestar entre los promotores de la cita.
Los convocantes consideran que la coincidencia entre el cierre de la Casa del Pueblo y la negativa a autorizar el uso del salón de actos resulta contradictoria. A su juicio, ambos mensajes reflejan una voluntad de dificultar la celebración del encuentro en un momento en el que una parte de la militancia reclama más debate interno y mayor capacidad de intervención en el futuro inmediato de la agrupación.
Pese a ello, los organizadores mantuvieron la convocatoria y anunciaron la búsqueda de un espacio alternativo situado a pocos minutos de la sede para celebrar la reunión a la misma hora prevista. El episodio ha contribuido a reforzar la percepción de que la crisis local ya no gira solo en torno a nombres concretos, sino también al control de los tiempos, los cauces de participación y el rumbo que debe tomar el partido tras la salida de su anterior secretario general.
En este contexto, una eventual suspensión de militancia de Nogués tendría un efecto político evidente dentro de la agrupación. Además de apartarle temporalmente de la vida orgánica del partido, limitaría su capacidad de intervenir en los procesos internos en una etapa especialmente sensible para el reordenamiento del PSOE de Alcalá, en medio de un clima en el que algunas voces ven la medida como un intento de apartar al llamado “candidato de las bases”.










