- El paso superior de la calle Luis Astrana Marín debía reabrir en agosto, pero seguirá cerrado tres meses más.
- El corte, vigente desde febrero, obliga a desvíos que afectan a la movilidad entre el centro y El Chorrillo.
El puente de Daganzo, que conecta la calle Luis Astrana Marín con los barrios de El Chorrillo y Campo del Ángel, seguirá cerrado al tráfico hasta noviembre. El acceso permanece interrumpido desde el pasado 4 de febrero, cuando comenzaron los trabajos de remodelación, inicialmente previstos para finalizar en agosto. La prolongación de las obras, comunicada ahora a través del Ayuntamiento, supone un nuevo contratiempo para los vecinos, que llevan más de medio año soportando desvíos y retenciones.
El proyecto incluye la renovación completa del paso superior sobre la vía del tren y la incorporación de un paseo peatonal de 4,5 metros de ancho, dotado de criterios de accesibilidad, seguridad e iluminación LED. Una vez concluido, permitirá conectar a pie los barrios periféricos con el casco histórico, una mejora que el Consistorio considera necesaria para integrar mejor estas zonas con el centro urbano.
Sin embargo, la demora en los plazos mantiene en vigor los desvíos de tráfico hacia rutas alternativas, como el camino del Cementerio Municipal o el túnel de Torrelaguna. Este último sufre diariamente importantes retenciones, especialmente en horas punta, lo que ha generado quejas vecinales y sobrecarga en el transporte público, con modificaciones en las líneas de autobús que atraviesan la zona.
Desde el inicio de los trabajos, el Ayuntamiento ha trasladado a ADIF la necesidad de que la obra contemple tanto la modernización de la infraestructura como la mejora de la movilidad peatonal. Aunque el proyecto responde a estas demandas, el retraso de tres meses sobre la previsión inicial ha provocado malestar entre los usuarios habituales de este acceso.
La nueva estimación de finalización para noviembre mantiene la incertidumbre entre los residentes de El Chorrillo y Campo del Ángel, que dependen de este paso para sus desplazamientos hacia el centro y hacia los polígonos industriales próximos. Una vez finalizadas las obras, el puente renovado se espera que reduzca los problemas actuales, pero hasta entonces continuará siendo un punto crítico en la movilidad de Alcalá de Henares.










