- La entidad vecinal reclama información detallada sobre el destino de la subida de la tasa de residuos y las mejoras reales aplicadas en el barrio.
- El estado del arbolado, las áreas caninas y la renaturalización del arroyo Camarmilla centran parte de las demandas trasladadas por los vecinos.
La sensación de que las cosas se alargan sin respuestas claras es algo que muchos vecinos reconocen cuando hablan del día a día del barrio. En Reyes II, ese cansancio ha salido a la luz tras una reunión con Medio Ambiente que, lejos de aclarar dudas, dejó más preguntas abiertas sobre limpieza, zonas verdes y mantenimiento.
La Asociación de Vecinos ha expresado su malestar después del encuentro celebrado el 26 de enero de 2026, al que —según explican— no acudieron ni el concejal responsable ni personal técnico municipal. El diálogo quedó en manos de un asesor que trasladó desde el principio que solo podía recoger cuestiones para transmitirlas posteriormente, una situación que, a juicio de los vecinos, impidió avanzar en soluciones concretas.
Entre las preocupaciones más repetidas aparece la subida de la tasa de residuos. Más allá de cifras o contratos, lo que los residentes quieren saber es algo sencillo: qué ha cambiado realmente en las calles desde que el recibo ha aumentado. Más contenedores, mejor limpieza o mayor frecuencia del servicio son algunas de las respuestas que esperan y que, aseguran, todavía no han llegado.
El estado del arbolado y de las zonas verdes es otro de los temas que generan inquietud. Los vecinos hablan de árboles dañados, alcorques sin mantenimiento o podas que consideran irregulares, cuestiones que afectan tanto a la imagen del barrio como a la seguridad y al confort diario, especialmente en calles donde la sombra o el cuidado del entorno marcan la diferencia.
También preocupa la gestión de los restos vegetales y la falta de instrucciones claras para los residentes. Según la asociación, muchos vecinos no saben exactamente qué hacer cuando realizan pequeñas tareas de jardinería, lo que provoca dudas e incluso miedo a posibles sanciones por desconocimiento.
Las áreas caninas, muy utilizadas a diario, aparecen en la lista de demandas como espacios que necesitan más atención y mantenimiento. Los usuarios reclaman limpieza, reparaciones y un plan claro que evite que el deterioro avance con el paso del tiempo.
Otro punto que sigue generando debate es el tramo del arroyo Camarmilla que atraviesa Reyes II y El Juncal. Mientras en otras zonas se han anunciado avances en proyectos de renaturalización, los vecinos aseguran no percibir cambios visibles en su entorno y reclaman información sobre qué actuaciones están previstas y cuándo podrían llegar.
La asociación vecinal insiste en que continuará trasladando las inquietudes del barrio y espera que las próximas reuniones sirvan para concretar plazos y medidas que se traduzcan en mejoras reales. Para muchos residentes, más allá de informes o explicaciones técnicas, la clave está en algo tan cotidiano como ver cambios palpables en las calles donde viven.







