- El asalto ocurrió de madrugada en un chalet de la calle Ramón María del Valle-Inclán mientras los propietarios permanecían dentro de la vivienda
- Unas 800 firmas vecinales respaldan la solicitud de más presencia policial y actuaciones municipales ante una situación que consideran repetida.
La denuncia de un nuevo robo en una vivienda de Espartales Sur ha vuelto a situar los sucesos recientes en el centro de la conversación vecinal. El aviso difundido por el colectivo Espartales Unidos describe un asalto ocurrido de madrugada en una zona próxima al Centro de Salud, un episodio que ha generado inquietud entre residentes y que se suma a otros incidentes conocidos en el entorno durante las últimas semanas.
Según la información trasladada por vecinos del barrio, el robo tuvo lugar entre las tres y las cinco de la madrugada en un chalet situado frente al colegio Espartales, en la calle Ramón María del Valle‑Inclán. Tal y como recogía el mensaje difundido por el colectivo vecinal, “el miércoles, entre las 3 y las 5 de la madrugada, robaron en un chalet frente al colegio Espartales. Se llevaron todo… Gracias a Dios, la familia está bien”.
Los propietarios se encontraban en el interior de la vivienda en ese momento y, según ese mismo testimonio, “los dueños estaban en casa, pero por miedo no salieron de la habitación”. Tras los hechos, se presentó la denuncia y agentes de Policía Científica realizaron la correspondiente inspección para la recogida de pruebas.
El episodio se produce en una zona que ya había sido señalada recientemente por otros incidentes relacionados con robos. Días antes, un individuo fue detenido tras sustraer objetos del interior de dos turismos estacionados en las inmediaciones del Centro de Salud de Espartales, en la calle Gustavo Adolfo Bécquer, según informó el diario Alcalá Hoy. La proximidad geográfica entre ambos casos ha reforzado la percepción vecinal de que determinados puntos del barrio concentran una mayor actividad delictiva.
Desde Espartales Unidos sostienen que el robo en la vivienda no debe interpretarse como un hecho aislado y han trasladado recomendaciones de prevención al vecindario. En su publicación, el colectivo advertía de que “no es un hecho aislado. Es un problema grave y repetido”, al tiempo que pedía a los residentes que extremen las precauciones y que ante cualquier sospecha contacten con la Policía Nacional. La asociación vincula este último episodio a una sucesión de robos en propiedades privadas que, aseguran, lleva tiempo generando preocupación entre residentes.
Más allá del suceso concreto, el colectivo ha aprovechado la difusión del caso para reiterar sus reivindicaciones en materia de seguridad. Entre ellas, solicitan un refuerzo de la presencia policial en el barrio, medidas adicionales de prevención y una mayor implicación institucional en las causas judiciales relacionadas con estos delitos. Según indican, alrededor de 800 firmas respaldan la petición de que el Ayuntamiento se persone como parte perjudicada en los procedimientos vinculados a esta oleada de robos.










