- La Plaza de Palacio se llenó este martes con más de un centenar de mesas para las rondas previas.
- Las finales se celebran este miércoles en el Salón de Tapices del Círculo de Contribuyentes.
La Plaza de Palacio se convirtió ayer en un gran salón de cartas al aire libre. El eco de los envites, órdagos y cánticos propios del mus llenaron el corazón de Alcalá en una de las citas más multitudinarias de las Ferias. Más de 220 parejas, alrededor de 500 jugadores, se sentaron frente a frente para disputar el tradicional Torneo Multitudinario de Mus, un clásico que cada año gana en adeptos y que ya forma parte del ADN festivo complutense.
Desde las once de la mañana, la plaza se transformó en un tablero inmenso de partidas simultáneas. Las cinco eliminatorias que se disputaron durante la jornada dejaron imágenes de concentración, nervios y también risas compartidas entre veteranos con décadas de experiencia y jóvenes que apenas comienzan a descubrir el juego. El mus, con sus códigos propios, se erigió una vez más en un espacio de encuentro intergeneracional.
La cita volvió a contar con la participación de rostros conocidos de la política local. La alcaldesa, Judith Piquet, formó pareja con su padre, mientras que el segundo teniente de alcalde, Víctor Manuel Acosta, también se sumó a las partidas. Desde la bancada socialista, Javier Rodríguez Palacios repitió junto a Alberto Blázquez. Más allá de siglas, lo que se impuso fue la imagen de rivales de cartas convertidos en compañeros de feria.
Este año, las obras en la Plaza de Cervantes obligaron a trasladar el torneo a la Plaza de Palacio. Pese al cambio de escenario, la cita mantuvo su esencia y la respuesta del público demostró que el torneo sigue teniendo tirón. Cientos de alcalaínos se acercaron como espectadores, reforzando la idea de que el mus no es solo un juego, sino una tradición compartida.
El desenlace está reservado para este miércoles 27 de agosto, cuando el Salón de Tapices del Círculo de Contribuyentes acoja las finales y la entrega de premios. Allí se decidirá qué pareja se lleva la gloria de un torneo que, edición tras edición, confirma su condición de imprescindible en el calendario de las Ferias de Alcalá.



























