- La inmunización comenzará en otoño para residentes en centros de mayores y personas con factores de muy alto riesgo.
- El virus respiratorio sincitial provoca cada año miles de hospitalizaciones por bronquiolitis y neumonía.
A partir del próximo otoño, miles de personas mayores de 60 años podrán recibir una vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS), una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía. El fármaco se administrará de forma preventiva a quienes vivan en centros de mayores o presenten factores de muy alto riesgo, en un esfuerzo por reducir complicaciones respiratorias graves entre la población más vulnerable.
La campaña arranca con la compra de 100.000 dosis y un presupuesto de 12,5 millones de euros. Se trata de una estrategia pionera en España que podría ampliarse en los próximos años, dependiendo de los resultados y del respaldo de la comunidad científica internacional.
El VRS no es nuevo. Circula cada temporada y provoca infecciones que en personas sanas suelen ser leves, pero que en ancianos o personas con patologías previas pueden derivar en ingresos hospitalarios. De hecho, casi la mitad de los casos graves en Madrid afectan a mayores de 65 años.
Este nuevo frente se abre tras el éxito de la inmunización pasiva en bebés durante el invierno pasado, también impulsada por la sanidad madrileña. En ese grupo, las hospitalizaciones por bronquiolitis y neumonía cayeron un 90%.
En paralelo, Madrid administró el año pasado más de 4,5 millones de dosis de vacunas, entre ellas más de 2 millones del calendario vacunal, casi 900.000 contra la COVID-19 y 1,5 millones frente a la gripe.
Aunque el foco está ahora en los mayores, las autoridades sanitarias no descartan ampliar la cobertura a otros colectivos en función de cómo evolucione esta primera fase. El reto: adelantarse al virus antes de que colapse las urgencias.










