- Vecinos y visitantes disfrutaron de juegos de peñas en la Plaza de Cervantes y San Diego.
- El vermut del miércoles lo sirvieron El Woky, Puerta de Alcalá, Los Sepultureros y Los Grillaos.
El bullicio volvió a tomar el corazón de Alcalá este miércoles de Ferias. Desde primeras horas, las plazas de Cervantes y San Diego se convirtieron en punto de encuentro para vecinos y visitantes, que encontraron en los juegos de peñas la excusa perfecta para compartir risas y tradición en pleno centro histórico.
El ambiente no tardó en caldearse bajo un sol que acompañó durante toda la mañana. Las carpas instaladas en la Plaza de Cervantes y la sombra de los árboles ofrecieron un respiro a quienes se animaron a participar en las actividades, donde familias completas y grupos de amigos compitieron en juegos sencillos, recuperando el espíritu popular que caracteriza estas fiestas.
El vermut, ya convertido en cita imprescindible de cada jornada, llegó después con la colaboración de cuatro peñas: El Woky, Puerta de Alcalá, Los Sepultureros y Los Grillaos. Sus mesas se llenaron de vasos bien fríos y de conversaciones animadas, en una estampa que reflejaba la esencia del mediodía festivo alcalaíno.
La música corrió a cargo de la Charanga La Complutense, que puso ritmo con melodías reconocibles y contagió a los asistentes de ese tono alegre que hace imposible quedarse quieto. Entre bailes improvisados y brindis colectivos, la mañana fue un ejemplo de cómo las peñas logran mantener viva la tradición.
Con la semana aún por delante, la programación promete seguir sumando momentos de convivencia. La participación vecinal y el papel protagonista de las peñas consolidan al vermut y los juegos como una de las señas de identidad más queridas de las Ferias de Alcalá.










