- El Pleno del 21 de octubre rechaza tres iniciativas socialistas en Alcalá de Henares, centradas en sanidad y derechos de las mujeres.
- El PSOE denuncia retrasos en mamografías y pide garantizar el aborto en el Hospital Príncipe de Asturias; PP y Vox votan en contra.
El Pleno municipal de octubre en Alcalá de Henares dejó una fotografía nítida de los posicionamientos sobre sanidad pública y derechos reproductivos. Tres mociones presentadas por el Grupo Municipal Socialista —sobre cribado de cáncer de mama, refuerzo presupuestario sanitario y prestación del aborto— llegaron a debate con la promesa de abrir un melón incómodo. La votación, ajustada a bloques, terminó con la derrota de todas las iniciativas. A partir de ahí, el foco quedó en las consecuencias prácticas y en la brecha política que se consolida en la ciudad.
Las tres mociones socialistas pedían, respectivamente: un plan de choque frente a los retrasos en mamografías en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias (HUPA), un incremento del presupuesto sanitario autonómico con mejora de las condiciones del personal, y la garantía del derecho al aborto en la sanidad pública —incluida su prestación en el HUPA—. Las tres fueron rechazadas con los votos de PP y Vox y el apoyo del PSOE.
Según el Grupo Socialista, más de 1.400 mujeres están a la espera de una mamografía en el HUPA, una prueba clave para la detección precoz del cáncer de mama. La iniciativa urgía al Pleno a instar a la Consejería de Sanidad a desplegar un plan de choque específico y a reforzar recursos para normalizar los plazos de citación. La propuesta no salió adelante y el Ayuntamiento no elevará esa petición formal, lo que deja a la Comunidad de Madrid como única competente para adoptar medidas.
Otra de las mociones reclamaba un aumento del gasto sanitario y mejoras en condiciones laborales para retener profesionales, con el argumento de que la presión asistencial y las listas de espera sitúan a numerosos pacientes en demoras prolongadas. La iniciativa fue igualmente rechazada por la mayoría de PP y Vox, por lo que no habrá acuerdo plenario que avale esa solicitud a la administración autonómica.
La tercera moción pedía garantizar el derecho al aborto en la red pública madrileña y su prestación efectiva en el hospital de referencia de la ciudad. El PSOE defendió que el acceso en el propio HUPA evitaría derivaciones y aseguraría un itinerario asistencial claro. PP y Vox votaron en contra, de modo que el Ayuntamiento no adoptará un pronunciamiento favorable a esa garantía específica.
Tras el pleno, el Grupo Socialista criticó que “PP y Vox se sitúan en el lado equivocado, negando derechos y abandonando a las mujeres y a la sanidad pública”, un mensaje con el que enmarcaron el resultado de las votaciones. Desde la oposición sostienen que el consistorio debería instar a la Comunidad de Madrid a actuar en los tres frentes. PP y Vox defendieron su rechazo en el propio debate plenario, alineados con su posición general contraria a estas mociones.
La mayor parte de las medidas planteadas —listas de espera, dotación presupuestaria, organización de servicios y cartera de prestaciones— dependen de la administración autonómica. Que el Pleno aprobara o rechazara las mociones solo condicionaba el envío de solicitudes políticas desde el Ayuntamiento; la ejecución efectiva corresponde en última instancia a la Comunidad de Madrid.
El rechazo de las tres iniciativas deja sin pronunciamiento favorable del Pleno las demandas socialistas, pero el debate sobre tiempos de mamografías, refuerzo de la red pública y acceso al aborto seguirá en la agenda local. En las próximas semanas, los grupos podrían llevar el asunto a comisiones o registrar nuevas iniciativas, mientras se vigilan los datos de demora y la respuesta que adopte la administración sanitaria autonómica.







