- Los socialistas critican la gestión municipal ante los cortes y la falta de información clara a la ciudadanía durante las últimas horas.
- Reclaman refuerzo urgente del reparto de agua y atención directa a mayores, personas vulnerables y vecinos con movilidad reducida.
La crisis del agua que ha condicionado las últimas 24 horas en Alcalá de Henares ha abierto también un frente político en torno a la gestión de la incidencia y a la información ofrecida a la ciudadanía. Mientras la ciudad seguía pendiente de la recuperación completa del suministro tras la avería registrada en la red general de abastecimiento, el PSOE complutense ha puesto el foco en la actuación del equipo de Gobierno municipal y, en particular, en el papel de la alcaldesa, Judith Piquet.
El PSOE sostiene que el problema no se limita a la avería en sí, sino a la respuesta política y organizativa dada durante la emergencia. Los socialistas consideran que la ciudad ha afrontado las últimas horas sin una dirección suficientemente clara y con una comunicación pública insuficiente para que los vecinos pudieran conocer con certeza el alcance del problema, la previsión de recuperación del servicio y las medidas puestas en marcha para aliviar la situación.
La crítica se dirige de forma directa a Judith Piquet, no solo como alcaldesa de Alcalá de Henares, sino también como presidenta de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe. A juicio del PSOE, esa doble responsabilidad exigía una mayor capacidad de anticipación, una coordinación más visible y una información más constante en un momento en el que miles de vecinos estaban sufriendo cortes de agua o problemas de presión en sus viviendas.
El PSOE asegura que una de las principales carencias de estas horas ha sido precisamente la falta de información clara sobre el momento en que podría restablecerse la normalidad. Esa incertidumbre, sostienen, ha condicionado la organización cotidiana de numerosas familias y ha dejado a muchos vecinos pendientes de avisos dispersos o de la evolución del suministro en sus propios domicilios, sin una referencia suficientemente concreta sobre plazos y prioridades.
Junto a la crítica política, el grupo socialista plantea también una serie de medidas que considera necesarias mientras la normalización no sea completa. Entre ellas, pide que se refuercen los recursos destinados a atender a la población y que Protección Civil pueda llevar agua directamente a los domicilios de personas mayores, vulnerables o con movilidad reducida, uno de los colectivos con más dificultades para desplazarse hasta los puntos de reparto habilitados.
Además, el PSOE considera insuficiente el sistema desplegado hasta ahora para el suministro alternativo de agua. En este sentido, cuestiona que el reparto mediante una cisterna por junta de distrito pueda cubrir de forma adecuada las necesidades de una ciudad del tamaño de Alcalá, especialmente en una situación en la que parte de la población se ha visto obligada a buscar agua en fuentes públicas o a desplazarse con garrafas para garantizar el abastecimiento básico en sus casas.
La formación también vincula esta situación con la necesidad de mejorar la planificación ante incidencias que afecten a servicios esenciales. Aunque la avería se produjo fuera del término municipal y dentro de una red supramunicipal, los socialistas insisten en que la administración local debe disponer de mecanismos ágiles para informar, coordinar recursos y priorizar la atención a los sectores más expuestos cuando se produce una alteración de esta magnitud.
