- Las concejalas Blanca Ibarra y Patricia Sánchez difunden sus declaraciones íntegras tras una sesión marcada por las restricciones al acceso público.
- Denuncian que la comisión ha derivado en un proceso «instrumental y partidista».
La Comisión de Investigación celebrada el 12 de mayo en el Ayuntamiento volvió a encallar en la polémica. Según el Grupo Municipal Socialista, la negativa de Partido Popular y Vox a permitir la comparecencia de la alcaldesa, Judith Piquet, así como a publicar los audios de las sesiones, vulnera principios básicos de transparencia. A raíz de esta situación, las concejalas socialistas Blanca Ibarra y Patricia Sánchez decidieron hacer públicas sus declaraciones íntegras, en un gesto que, según indicaron, busca arrojar luz sobre un proceso que califican de opaco y carente de garantías democráticas.
Ambas ediles comparecieron en calidad de intervinientes en una sesión que, según denunciaron, refleja el rumbo «instrumental y partidista» que ha tomado la comisión. Desde el Grupo Socialista se critica que la ciudadanía no tenga acceso al contenido íntegro de las sesiones, a pesar de que varias personas comparecientes han autorizado la difusión de sus intervenciones. Por ello, el PSOE ha solicitado un informe a la asesoría jurídica municipal con el fin de evaluar posibles vías de amparo institucional.
En su declaración, Blanca Ibarra repasó los acontecimientos que rodearon su caso desde la campaña electoral de 2023, en la que fue acusada de beneficiar a una empresa propiedad de su madre. Ibarra denunció que la acusación fue alimentada mediáticamente sin base jurídica y que dio pie a una investigación interna abierta sin notificación, ni posibilidad de defensa. Aseguró que dicha investigación, finalizada en febrero de 2024, concluyó sin hallar irregularidades, pero fue mantenida en secreto hasta coincidir con la imputación judicial de la alcaldesa.
«No tengo nada que ocultar. Lo he demostrado con mi presencia, con mi voto, con la transparencia con la que he actuado desde el primer momento», afirmó Ibarra durante su intervención. Además, señaló que «la propia documentación de la información reservada desmontaba la acusación» y lamentó que se utilizara la comisión como «una herramienta política para justificar una campaña de difamación».
Por su parte, Patricia Sánchez relató que fue objeto de una acusación similar, esta vez en relación con la empresa de su marido. Según explicó, la investigación interna se desarrolló sin su conocimiento y concluyó que no hubo conflicto de interés ni trato de favor alguno. «Se ha instrumentalizado una acusación falsa para justificar una comisión viciada desde su origen», denunció. Sánchez subrayó que «todos los trabajadores municipales que han declarado han confirmado que nunca recibieron indicación sobre con quién contratar».
Ambas representantes han criticado que el equipo de gobierno haya vetado comparecencias clave propuestas por el Grupo Socialista, impidiendo además el acceso a documentos relevantes. Señalan, además, que ni la alcaldesa ni otros responsables del gobierno local han acudido a declarar, mientras que desde sus filas sí se han sucedido las comparecencias, incluida la del exalcalde Javier Rodríguez, que se prolongó durante más de cuatro horas.
En sus intervenciones, tanto Ibarra como Sánchez optaron por no responder preguntas. «Este procedimiento no cumple con las mínimas garantías desde el momento en que empezó de manera oscura, sin comunicárseme y negándome el derecho a mi defensa», sostuvo Ibarra. Sánchez, por su parte, señaló que «no responderé a preguntas que forman parte de un procedimiento que considero ilegítimo en su planteamiento y en su desarrollo, por consejo de mi abogado».
Ambas reclamaron que sus declaraciones se incorporen íntegras al acta de la sesión y concluyeron apelando al respeto institucional y a la necesidad de transparencia. Las ediles reiteraron su voluntad de colaborar con la comisión, pese a lo que describen como un uso partidista de un instrumento que, en su opinión, debería estar orientado a esclarecer los hechos y no a erosionar la imagen de la oposición.










